El sector restaurantero de Cancún atraviesa uno de sus momentos más delicados del año. De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, al menos seis establecimientos podrían cerrar de manera definitiva durante septiembre, lo que pondría en riesgo cerca de 90 empleos directos.
La advertencia llega tras varios meses de bajas ventas que, según la organización empresarial, no permitieron una recuperación ni en Semana Santa ni en la temporada de verano, dos periodos que normalmente ayudan a equilibrar las finanzas del sector. En lugar de un repunte, los negocios continuaron operando con ingresos por debajo de lo esperado.
Ventas débiles y presión sobre los negocios
La presidenta de Canirac en la zona, Perla Flores Navarro, explicó que el panorama sigue siendo complicado y que varios empresarios están esperando el comportamiento económico de las celebraciones patrias antes de tomar una decisión final sobre el futuro de sus restaurantes. Aun así, reconoció que la situación se mantiene crítica.
Según la dirigente, durante el periodo vacacional de verano la ocupación apenas alcanzó alrededor de 65%, una cifra muy lejos de las expectativas de algunos negocios, que esperaban niveles de entre 90% y 100%. El arrastre de esa debilidad comercial ya habría llevado al cierre de 20 establecimientos en lo que va del año.
Flores Navarro añadió que, en promedio, cada restaurante que baja la cortina deja sin trabajo a por lo menos 15 personas, por lo que la posible clausura de seis negocios tendría un impacto inmediato en decenas de familias.
Trabajadores, a la espera de una mejora
La preocupación también se refleja entre meseros y cocineros del primer cuadro de Cancún, quienes han visto caer la afluencia de clientes conforme disminuye el flujo de turistas. Algunos empleados describen un panorama incierto, con temor a despidos si las ventas no mejoran en las próximas semanas.
La baja ocupación hotelera en distintas zonas del destino también repercute en los restaurantes de la ciudad. De acuerdo con testimonios recogidos por el sector, cuando la ocupación en la zona hotelera es alta, los negocios del centro reciben un mayor flujo de visitantes; en cambio, cuando desciende, el impacto en sus mesas se vuelve inmediato.
Fiestas Patrias, la última apuesta del mes
Canirac estima que las celebraciones del 15 y 16 de septiembre podrían dar un respiro temporal a los restaurantes, con una ocupación proyectada de entre 70% y 80%. Para atraer comensales, varios negocios preparan actividades especiales como kermeses, presentaciones de mariachi y marimba, así como menús con platillos tradicionales como chiles en nogada y pozole.
La preparación de estas jornadas implica una inversión aproximada de 8 mil pesos por establecimiento. El consumo promedio esperado por cliente se ubica en 550 pesos, sin considerar bebidas alcohólicas. Pese al aumento de los insumos, que la cámara calcula en alrededor de 7%, los empresarios han optado por mantener sus precios para no frenar la demanda.
Con ese escenario, el sector confía en que las Fiestas Patrias ayuden a retrasar nuevos cierres, aunque no resuelvan de fondo una crisis que ya dejó señales visibles en Cancún durante buena parte del año.
Conclusión
El posible cierre de seis restaurantes en Cancún confirma la presión que enfrenta el sector ante la falta de recuperación turística y las ventas débiles acumuladas durante el año. Aunque las Fiestas Patrias aparecen como una oportunidad para mejorar ingresos, los empresarios reconocen que el escenario sigue siendo frágil y que el empleo continúa en riesgo.



