México comenzará esta semana una nueva ronda de conversaciones comerciales con Estados Unidos como parte de los preparativos para la próxima revisión del T-MEC, el acuerdo que regula buena parte del intercambio económico en América del Norte.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que el encuentro bilateral se realizará del 27 al 29 de mayo y servirá para definir prioridades de negociación, revisar reglas de origen y discutir mecanismos para reforzar la integración productiva de la región.
Una negociación con varios frentes
Ebrard reconoció que el proceso no será sencillo debido al entorno internacional y a los cambios que Washington analiza en materia comercial. Aun así, sostuvo que el gobierno mexicano prefiere avanzar ahora, antes de que aumente la incertidumbre para empresas e inversionistas.
Entre los temas centrales estará la forma en que operan las cadenas de suministro entre ambos países, especialmente en sectores manufactureros donde la interdependencia es alta. La apuesta de México es conservar condiciones que permitan a Norteamérica competir con otros mercados, en particular frente a Asia.
De acuerdo con lo planteado por el funcionario, la intención es evitar barreras innecesarias y mantener una relación comercial que siga favoreciendo la producción regional. En ese contexto, México buscará preservar ventajas dentro del tratado, sobre todo si Estados Unidos decide endurecer medidas relacionadas con aranceles o contenido regional.
Reglas de origen y competitividad regional
Otro punto relevante será la posible actualización de las reglas de origen, un mecanismo que determina qué productos pueden acceder a beneficios arancelarios dentro del acuerdo. México insistirá en que esas disposiciones sigan siendo claras y no alteren el funcionamiento de las cadenas de suministro ya instaladas entre los socios comerciales.
La revisión también incluye temas que van más allá de los aranceles. La relación entre México y Estados Unidos abarca la industria, la logística y las exportaciones, por lo que el objetivo del gobierno mexicano es reducir obstáculos y fortalecer la competitividad de la región.
Canadá también entra en la ecuación
En paralelo, México mantiene comunicación con Canadá rumbo a la revisión formal del tratado, prevista para julio. Ebrard señaló que cada país tiene prioridades distintas: en el caso canadiense, destacan sectores como acero, energía y madera.
Sin embargo, también hay asuntos comunes que deberán abordarse de manera conjunta, entre ellos los mecanismos de solución de controversias, la regulación sanitaria, los procesos aduaneros y las reglas comerciales regionales.
El secretario calificó como positiva la reciente misión empresarial realizada en Canadá, donde se concretaron inversiones y encuentros entre compañías mexicanas y canadienses.
Nearshoring e inversión, en el telón de fondo
Las negociaciones se dan en un momento en el que México sigue recibiendo inversión extranjera impulsada por el nearshoring, es decir, la relocalización de empresas hacia territorios más cercanos al mercado estadounidense.
En ese marco, Ebrard destacó una inversión de aproximadamente 2 mil millones de dólares para la producción de APIS en Hidalgo, además de cientos de reuniones empresariales recientes en ciudades como Toronto y Montreal.
La revisión del T-MEC será clave para definir el rumbo comercial de la región en los próximos años y para sostener condiciones de certidumbre en un entorno marcado por ajustes en la política comercial de Estados Unidos.
Conclusión
La nueva ronda de diálogo busca llegar con posiciones definidas a la revisión del T-MEC y preservar condiciones de certidumbre para el comercio, la inversión y la integración productiva en América del Norte.



