La cosa es la política.
Por Ramón Aguilar Fernández.
*El rescate del gran Nachan Ka’an: justicia social para la historia de Chetumal.
Para los niños, los jóvenes y los peloteros veteranos de la región, este inmueble no es simplemente un estadio más, es un templo, el lugar de grandes batallas beisbolísticas, el escenario donde se forjó el orgullo capitalino.
Chetumal fue escenario de duelos legendarios contra los Trabucos de Cancún, y cuna de grandes hazañas. Aquí se formaron jugadores de talla que llegaron a la Liga Mexicana, como aquel tremendo pelotero originario de Sergio Butrón Casas, quien literalmente reventaba la pelota hasta el segundo piso de las casas de enfrente, el famoso Matecoco, También fue sede de juegos épicos de los Langosteros de Cancún y, posteriormente, de los Mayas de Chetumal y los Tigres de Quintana Roo.

El Nachan Ka’an, originalmente inaugurado como Estadio Othón P. Blanco y luego renombrado en honor al poderoso cacique maya dueño del señorío de Nachan Ka’an, puedo albergar hasta 5 mil espectadores, fue mucho más que un estadio. En tiempos del gobernador Mario Villanueva, fue sede de importantes eventos culturales y sociales. Fue testigo de la entrega absoluta de grandes artistas, como cuando el Divo de Juárez, Juan Gabriel, cantó más de seis horas bajo la lluvia para dejar en lo alto el nombre de Chetumal.
El recinto que alguna vez vibró con miles de aficionados ha sido depredado y “mutilado en sus dominios. Sus estacionamientos han sido despojados de su entorno original. El estadio ha quedado en el olvido y el abandono, sumido en un deterioro que parece irreversible, con vestidores que se inundan hasta un metro y medio durante la temporada de lluvias.

Incluso, se han suscitado oscuros intereses alrededor de sis terrenos Ubicados, en una zona de alta plusvalía por su cercanía al aeropuerto y a la estación del Tren Maya, han surgido rumores y propuestas para demoler este ícono deportivo, intentando cambiar a los chetumaleños.
Frente a esta injusticia histórica y el olvido, Una mujer y su equipo de gobierno se están jugando la última carta en tiempo extra, con dos en base y en su último año de mandato, para rescatar este patrimonio. La Gobernadora Mara Lezama y su administración han puesto en marcha, a través de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP), un proyecto ambicioso para la remodelación del estadio Nachan Ka’an.

Este rescate es una muestra clara de apoyo y gestión de peloteros y ligas amateur y regionales que, ante el abandono del Nachan Ka’an, tuvieron que desplazarse a otras comunidades o campos para poder jugar.
Por cierto es una pena que cierto subsecretario. Que apenas jugó balero y trompo, pida demolerlo, para un estacionamiento. Y así quiere ser presidente municipal.



