Por Salvador Ramos Bustamante.

La construcción del Tren Maya, despertó, grandes expectativas, en quienes creemos en el proyecto y fuertes críticas, en quienes lo ven como parte de la expansión, depredadora del desarrollismo capitalista.

Visión pesimista, bien fundada, por las amargas experiencias, del desarrollo turístico de Cancún, la Riviera maya y donde los megaproyectos de varias partes del país, han contribuido al despojo de tierras, a la contaminación del medio ambiente, acrecentar la desigualdad social y a enriquecer a las minorías capitalistas, nacionales y extranjeras, bajo la corrupción de funcionarios públicos, que no les ha interesado el país, ni los habitantes y muchos menos los pobladores originarios de estas tierras.

Pero, por otra parte, está la batalla en el marco de la realidad, que encabeza el Presidente AMLO, por impulsar la 4ta transformación, con un sentido histórico, que nos permita combatir, todas las desviaciones, de nuestro proyecto, como nación, que fue violentado, por quienes traicionaron la Constitución de 1917y más aun por los gobiernos neoliberales, que privatizaron, todas las empresas públicas, en manos del estado, algunas, porque fueron rescatadas, ante la ineficiencia de los empresarios privados y otras, por ser estratégicas, para el desarrollo del país.

Retomar el camino de las luchas    históricas; Independencia, Reforma y Revolución, ha sido uno de los empeños del presidente AMLO, quien, contra viento y mareo, de los opositores, conduce con mano firme, talento, sagacidad y un incansable trabajo, los planes y programas de gobierno.

El Tren Maya, es uno de varios programas, trascendentales. Por el monto de inversión pública, la creación de empleos, el impacto económico a la zona del Sureste-abandonada- por los neoliberales, por mejorar la intercomunicación entre los pueblos y, sobre todo, por recuperar un medio de transporte, lleno de historia y colocarnos al nivel de otros países del mundo.

La evaluación personal del presidente, del fin de semana, de los cinco tramos del Tren Maya, donde empresas nacionales e internacionales, trabajan día y noche, para culminar la obra, a fines del 2023, es muy alentadora, porque hay quienes apuestan que no se terminara a tiempo.

Conocer los avances físicos, la información de los materiales, procesados dentro y fuera del país, incluyendo los mismos trenes, el cuidado por el medio ambiente, la fauna, las zonas y vestigios arqueológicos, La evaluación, agradecimiento y reconocimiento de los gobernadores de los estados, donde pasara el tren.

Y sobre todo el recordatorio de AMLO, a los presidentes patriotas, Benito Juárez García, Sebastián Lerdo de Tejada y Lázaro Cárdenas del Rio, quienes iniciaron, concluyeron y ampliaron el ferrocarril en México. Sin olvidar al traidor del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, quien vendió a una empresa extranjera, las vías férreas del norte de México, pero no para fortalecer y ampliar la empresa ferrocarrilera, sino para desmantelarla y perjudicar menormente el progreso del país.

Por eso, con todo y las contradicciones, del sistema, que nos toca vivir, El Tren Maya, representa una esperanza y solo falta, saber, de qué manera, se van a incluir a los dueños de la tierra, donde estarán las estaciones y como equilibrar, la participación económica, entre el estado, los grupos sociales y los inversionistas nacionales y extranjeros, para evitar, la amarga experiencia del Caribe Mexicano, donde la inmensa mayoría de las inversiones, son de trasnacionales y de algunos empresarios mexicanos, donde ambos grupos, están dedicados, amasar grandes fortunas, en detrimento de los trabajadores, de las comunidades y del medio ambiente, con una voracidad, depredadora, en que la clase política de gobernantes, no han intentado frenarla, sino han sido participes de la corrupción y la perversidad, que en el caso de Quintana Roo, tiene a dos gobernadores presos, otros que deberían, estar procesados y castigados, a presidentes municipales y otros funcionarios, que han pisado la cárcel, otros prófugos y casi todos, bajo sospecha de enriquecimiento ilícito, a la sombra del poder y de las complicidades vergonzantes.

Esperemos, que podamos ver y disfrutar, el Tren Maya, recorrer el Sureste, visitar las extraordinarias zonas arqueológicas, herencia de nuestros antepasados, de contemplar un equilibrio social, diferente a las amargas experiencias y en su momento, ampliar el ferrocarril, hacia los pueblos hermanos de Centroamérica, para lograr una integración, que abata, la miseria y la marginación de nuestros pueblos.

VISIÓN INTERCULTURAL
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Francisco J. Rosado May: PROFESOR INVESTIGADOR DE TIEMPO COMPLETO EN LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL MAYA DE QUINTANA ROO

El mundo se maravilló, el 18 de febrero, del amartizaje logrado por Estados Unidos. La misión inició hace varios años, pero el punto de partida visible fue el 30 de junio del 2020, cuando la NASA despegó el cohete desde Cabo Cañaveral. Transcurrieron 333 días, más de 7 meses, de travesía para que el vehículo Perseverance llegue a su destino después de recorrer los 59 millones de kilómetros que nos separan cuando la Tierra y Marte están en el punto más cercano. EEUU no es el único país en llegar a Marte, lo han hecho exitosamente China, Rusia, India y Europa, pero el suceso confirmó su liderazgo por el número de misiones exitosas y su sofisticación.

El amartizaje exitoso en el punto previsto es resultado de la aplicación de ciencia básica. Tuvimos que saber con exactitud el movimiento de traslación de Marte en comparación con la Tierra; la distancia de ambos planetas; la fuerza para superar la gravedad de la tierra con el peso de la carga; la fuente de energía para toda la misión; el ángulo de ingreso en la atmósfera marciana y de reingreso en la Tierra; la gravedad de Marte para estimar el peso y movimientos del vehículo; el software y aplicaciones digitales para controlar las maniobras y para enviar y recibir información, incluyendo fotografías; la naturaleza del espacio donde viajarían la nave y las señales transmitidas bidireccionalmente con información; la forma, lugar y tipo de muestras que colectaría Perseverance para encontrar evidencia de agua, vida y composición del suelo; el material adecuado para construir los componentes de la misión, etc.

Nada fácil. La misión requirió de personas preparadas en diferentes campos del conocimiento — matemáticas, física, química y sus combinaciones–, acompañados de un sofisticado andamiaje de tecnología (digital y de materiales).

La misión del Perseverance es una demostración de poderío en financiamiento, ciencia y tecnología que no están al alcance de varios países, incluyendo el nuestro. PERO, para una misión de este calibre no todo se concentra en ciencia básica y tecnología.

El éxito de la misión no sería posible si no hubiera políticos y científicos visionarios, trabajando bajo un sistema que lo promueva. Tampoco sería factible si los sistemas de educación no promueven la creatividad el ingenio, el enfoque en solución de problemas y el pensamiento acorde para enfrentar exitosamente sistemas complejos. No se puede imaginar el éxito si las decenas de personas incorporadas en el proyecto no supieran trabajar en equipo, pero con alta responsabilidad individual, en forma interdisciplinaria; o que no tuviesen una buena metodología de planeación, articulación de saberes y habilidades, o de solución de conflictos. Mucho menos sería posible si no hubiese la oportunidad para que personas culturalmente diferentes se integren exitosamente al equipo haciendo aportaciones invaluables; por ejemplo, el chiapaneco Luis Enrique Velazco hizo aportaciones para la construcción del Perseverance, o Swati Mohan, una ciudadana americana de origen Indio, de la NASA, quien fue la primera persona en confirmar el exitoso amartizaje.

¿Podemos en nuestro país abordar exitosamente los componentes antes mencionados? ¿Qué debemos hacer para construir un sistema educativo que nos permita diseñar y llevar a cabo proyectos grandes?

El apagón reciente, en varios puntos del país, por la falta de gas, debería motivarnos para encontrar respuestas adecuadas. No olvidemos el reto enorme del cambio climático que hemos creado, parte de la explicación de las temperaturas bajas históricas en el sur de EEUU; tampoco descuidemos los grandes problemas de contaminación ambiental y deterioro de la salud en poblaciones humanas, por malas prácticas de la industria y la agroindustria, así como el gran reto de la producción y distribución de alimentos; o las epidemias (el covid19 no será la última); o el cambio de modelo macroeconómico; o la inequitativa disponibilidad de agua potable; o el avance de la desertificación y el exceso de deforestación; o el incremento en la discriminación, racismo, las tasas de migración, feminicidios y alta inseguridad pública; etc., etc. Todos estos retos demandan una forma diferente de entenderlos, procesarlos y encontrar soluciones viables. ¿Tenemos el andamiaje humano y educativo para hacerlo con éxito?

Aprovecho para expresar la fortuna de mi generación por haber sido testigo del alunizaje (Apolo 11, el 20 de julio de 1969) y del amartizaje (Perseverance, el 18 de febrero de 2021).

Aún con los enormes retos mencionados, DEBEMOS PERSEVERAR para construir un planeta sostenible. “El que persevera alcanza”.

VISIÓN INTERCULTURAL
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Francisco J. Rosado May: PROFESOR INVESTIGADOR DE TIEMPO COMPLETO EN LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL MAYA DE QUINTANA ROO

El proceso electoral 2021 es inédito en México, no solo por los 21 mil cargos en disputa – en Q. Roo serán 11 presidencias municipales, 11 sindicaturas, 117 regidurías y 4 diputaciones federales–, sino porque el número de precandidatos por algunos partidos políticos también será el más alto y porque el método de las encuestas para definir a la o el candidato ha demostrado limitantes.

En Q. Roo hay un aparente ambiente de cordialidad entre las personas interesadas en abanderar la candidatura del partido que abrió la posibilidad de registro de más de un aspirante al mismo cargo. Aún no hay disputas por la metodología o interpretación de la encuesta sobre la cual se tomará la decisión final. Pero políticos experimentados no descartan ese escenario.

La decisión final de quién será la persona que resulte como candidato/a no es fácil. La encuesta en sí misma no puede ser el único criterio. Por ejemplo, en el caso de José Ma. Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar, Tulum y Lázaro Cárdenas –apurándole también Othón P. Blanco y Puerto Morelos—, considerados como municipios indígenas, deberán tomar en cuenta la decisión del expediente SUP-REP-31/2019 donde se emite la decisión de la Sala Regional de Xalapa: “…para el próximo proceso electoral en Quintana Roo, el OPLE debe establecer esquemas que ayuden a revertir en el ámbito electoral local la desigualdad en la representación, para lo cual, con la debida oportunidad, se deben realizar los estudios concernientes e implementar las acciones afirmativas que sean aplicables”.

Además, está la sentencia de la Sala Superior del TEPJF, SUP-RAP121/2020, del 29 de diciembre, que ordena al INE emitir los lineamientos que garanticen las postulaciones de indígenas a diputaciones federales, tanto de mayoría relativa como de representación proporcional, en 28 distritos electorales. Uno de ellos es el distrito 2 de Q. Roo.

La anterior acción afirmativa, que obliga a que exista representación indígena, se suma a otras que implican representación de jóvenes y de mujeres. Así, la “repartición” de posiciones es un verdadero rompecabezas …si se respeta la ley y promover acciones afirmativas.

¿Quiénes de los y las precandidatas registrados actualmente, por partido, cumplen con los requisitos de acción afirmativa? ¿Cómo puede una encuesta valorar estas acciones afirmativas?

El método de la encuesta, por otro lado, asume que los y las precandidatos son conocidas por la población que emitirá su opinión. No es el caso; actualmente no se sabe cuantos precandidatos/as están registrados por partido político. Las páginas del INE y del IEQRoo no ofrecen esa información. Mucho menos está disponible el perfil o la propuesta de trabajo de precandidatos/as.

Para mitigar la falta de información del perfil y propuestas de precandidatos/as, ¿Porqué no impulsar debates públicos, en línea u otros medios, entre los precandidatos de un mismo partido? La alternativa es opacidad en la selección del candidato/a.

Con base en lo anterior no es difícil imaginar una reforma electoral que nos acerque al modelo de primarias como tiene Estados Unidos. En este modelo, integrantes del mismo partido votan en un proceso abierto y transparente, por el/la precandidata. Si bien hay que atender temas como el financiamiento de la precampaña, no es un escenario imposible de establecer después del ejercicio de las encuestas …y las inconformidades que conlleva.

VISIÓN INTERCULTURAL
fjrmay@hotmail.com

Francisco J. Rosado May PROFESOR INVESTIGADOR DE TIEMPO COMPLETO EN LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL MAYA DE QUINTANA ROO

Estimados Gaspar, Melchor y Baltazar.

De antemano sé que no hay evidencia científica de su existencia, pero no por eso dejamos de esperar con ansia cada seis de enero para plantear deseos. Es muy conveniente porque estamos apenas iniciando el año, y quizá varios de esos deseos puedan convertirse en realidad.

Ustedes seguramente ya saben que no es el Covid19 o la vacuna, ni el empleo, economía o seguridad pública; mucho menos el medio ambiente, lo que está en la mente de muchas, demasiadas, personas. Lo que domina es el tema de política, de los posibles candidatos y de los acomodos y reacomodos en las diferentes posiciones que se abren.

No entiendo esa lógica, ¿serían tan amables de explicarla? Posiblemente es porque, una vez mas, la gente confía en que sus decisiones de elección serán las adecuadas y las personas que ocupen los cargos establecerán las condiciones para la solución de los otros grandes problemas. Esta forma de pensar, tampoco la entiendo. La historia nos ha demostrado que las equivocaciones son reiteradas. Quizá valga la pena que ustedes ejerzan alguna influencia en los partidos para que apuesten por personas con buena formación, experiencia y antecedentes para nominarlas al cargo de elección popular.

Este 2021 se llevará a cabo la mas grande, por la cantidad de posiciones, de las elecciones en nuestra historia. Si bien en Quintana Roo son las diputaciones federales y presidencias municipales las que estarán en juego solamente, no estamos exentos a ser partícipes o testigos de una lucha enconada donde, de acuerdo con analistas, la guerra sucia será lo que marque el tono de las campañas. ¿Podrían ustedes, ejercer su magia para provocar un cambio donde prevalezcan las propuestas y los debates civilizados? Existe el temor fundado a que las campañas de lodo (por decir lo menos) no solo provocan polarización negativa de nuestra sociedad, sino de que nos estanquemos en nuestra urgente recuperación económica, ambiental, social, …escenario donde todos perdemos.

La pobreza será nuevamente instrumento de posicionamiento. También veremos como grupos políticos utilizan y manipulan a indígenas, cada grupo o partido tendrá alguna figura u organización indígena que le otorgue alguna legitimidad para reclamar el voto. Una vez más, sin una organización propia y sin reclamar un posicionamiento de fondo, estructural, los indígenas serán utilizados. Como entre ustedes, Reyes Magos, no hay representatividad indígena o de mujeres, espero que al menos tengan la simpatía y voluntad para entender la necesidad, mejor expresado como urgencia, de que los políticos, hombres y mujeres, tengan la sensibilidad suficiente para no cometer los mismos abusos. ¿Será mucho pedir? Divide y vencerás ha sido la fórmula que le ha dado resultados al sistema. ¿Hasta cuando?

Por las condiciones actuales, inéditas para muchas generaciones, donde enfrentamos la pandemia, pobreza y bajo, demasiado, crecimiento económico y desarrollo, la sabiduría de nuestros políticos, hombres y mujeres, debe prevalecer, estar a la altura de los retos. Nuestra sociedad necesita cambios profundos, estructurales, conceptuales, de formas de trabajo. Lo que hagamos todos, incluyendo la buena selección de candidatos y la decisión electoral este 2021, marcará nuestro futuro como nunca. ¿Cómo podrían ayudar ustedes?

No olvidemos que, como señala Jeff Bridges, estamos viviendo el pasado de nuestro futuro. ¿Cuál es el futuro que necesitamos? ¿Cuál es el que estamos construyendo? La decisión está en nuestras manos …y en nuestro voto.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

DESPACITO Y BUENA LETRA

DR. RUSSELL CERÓN-GRAJALES DOCTOR EN DERECHO Y PROFESOR-INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. CANDIDATO A DOCTOR EN ECONOMÍA POR LA UNAM.

 

A partir de la desgravación a tarifa cero del conjunto de sectores comprometidos en el TLCAN, las tres naciones de América del Norte pasaron de ser competidoras entre sí, a la superior condición de socios económicos y comerciales.

Y ya como socios, en ruta de integración y consolidación como una verdadera economía regional. Una economía de escala, presta y dispuesta a la gran competencia global.

Es por ello que resultan tan desafinadas e insostenibles algunas de las medidas que con tal desenfado ha dictado la actual administración nacional, en materia energética y de inversión directa, principalmente. Medidas de jurídica inconsistencia, puesto que los pactos internaciones en vigor son ley suprema de toda la Unión, conforme las determinaciones del artículo 133 constitucional, y de la correlativa Convención de Viena.

Reductos de contencioso potencial, y cuya deshonra sólo terminaría por exponer la viabilidad de México como parte integrante del T-MEC, y como actor relevante de la competitiva economía internacional.

Un nuevo ciclo político está por iniciar en los Estados Unidos de América. Decurso que habrá de incidir en notables reajustes y redefiniciones para nuestro país. El caudal de obligaciones que impone el T-MEC, no podrá tan impunemente desconocerse y quedar a merced de estridentes y provincianas decisiones.

Muchos no están aún tan claros de que, desde el TLCAN-94, México está participando, muy de lleno, en las más competitivas ligas mayores, y no precisamente en torneos interbarrios. Y lo está haciendo en equipo con la mayor potencia del mundo. No con los más perfumados forajidos del rumbo.

En la conducción de la gran nave vecina, un piloto serio, profesional y muy experimentado. Y junto con él, una poderosa y formal vicepresidenta, de gran talante por su liderazgo y escrúpulo en el mundo de la alta judicatura estadounidense.

No es ya la era de un incierto y errático magnate, curtido en el mundillo de los particulares negocios inmobiliarios, y de los frívolos y superficiales ‘reality shows’ y certámenes universales de la belleza.

Ser socio plus de la potencia prima, así como de otra de las más prósperas economías, como es Canadá, debería ser acicate para una conducción mexicana más seria y razonable, que pugne por fortalecer la integración exitosa del selecto equipo de los tres.

¡Venturoso Nuevo Año!

DESPACITO Y BUENA LETRA

DR. RUSSELL CERÓN-GRAJALES DOCTOR EN DERECHO Y PROFESOR-INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. CANDIDATO A DOCTOR EN ECONOMÍA POR LA UNAM.

El ajedrez político toma temperatura. Se ha trastocado, y anuncia la oportunidad de mover ficha.

El estado actual de cosas. La concentración y centralización del poder. Y su reforzamiento a partir de un legislativo monocorde, con visos de armada sobrerrepresentación, constituyen un desafío al escenario de sanos y convenientes equilibrios, tan propios de toda moderna institucionalidad democrática.

Lo que avizora un tiempo de alianzas o coaliciones electorales entre institutos políticos opositores que pugnan por romper asfixiantes monopolios en el ejercicio del poder público, y abrir con ello la baraja.

En liberal democracia, coaligarse es parte de una lógica y legítima opción estratégica. En regímenes parlamentarios, un imperativo para la formación de gobiernos sólidos y estables. Y ventana de recomposición y oxigenación para todo régimen que, como el presidencial, pueda ser puesto en franco riesgo de calidad democrática, y en entredicho la pervivencia de sus instituciones autónomas, y demás organismos asociados.

El mismo andamiaje sistémico -el electoral, particularmente- prevé mecanismos de factibilidad para la regulación distributiva y correctora de exorbitantes empoderamientos, con posibilidades de instituirse por la vía de una legalidad dirigida, y a modo.

Los puristas y dogmáticos de la política parecieren olvidar que, no obstante las consabidas y diferenciadas plataformas ideológicas o programáticas de partido, las coaliciones electorales pueden prosperar bajo disímbolos fines; y que tienen un alcance temporal. Y que esas alianzas, pudiendo ser construidas más programáticamente, y aun sólo pragmáticamente, no implican, en modo alguno, fusión de ideologías, o abdicación de una respecto de otra.

Por lo que coaligarse no supone sucumbir en convicciones. Simplemente, la identificación de puntos de coincidencia, vueltos prioridad ante una sensible y riesgosa coyuntura que pueda atentar contra el eje democrático, y su estructura vital.

Es la circunstancia la que marca pauta para la coincidencia; quedando a buen recaudo los comprensibles y naturales factores de disidencia.

Superado el punto crítico, la habitual intercompetencia habrá de proseguir, y regularizarse.

La pista mexicana, en la mira de circuito tan disputado.

La parrilla de salida, expectante, espera.