domingo, mayo 3, 2026
spot_img
InicioHidalgoLa Casa de los Azulejos: Donde el tiempo se detuvo y la...

La Casa de los Azulejos: Donde el tiempo se detuvo y la historia se hizo arte.

Ads

Colaboración Especial del Maestro Héctor Navarrete Mendoza.

En el corazón vibrante del Centro Histórico, en la siempre transitada calle Madero, se levanta un edificio cuya fachada azul y blanca es, por sí misma, una postal eterna de la Ciudad de México. Se trata de la famosa Casa de los Azulejos, un monumento que guarda en sus muros siglos de historia, anécdotas y leyendas que explican por qué es único en el mundo.


Cuenta la tradición que todo comenzó con una lección de humildad y orgullo. Se dice que un joven Conde llevaba una vida de excesos y despilfarro, hasta que su padre, harto de su conducta, le espetó una frase que quedaría para la posteridad: “De seguir así, nunca llegarás a nada, ni harás casa de azulejos”.


En el siglo XVIII, recubrir una fachada con azulejos era un lujo reservado únicamente a las familias más acaudaladas; era sinónimo de poder y estatus.


El joven, dolido y motivado por la reprimenda, juró cumplir el reto. Tiempo después, ya como descendiente de los Condes del Valle de Orizaba quienes hicieron de esta residencia su hogar principal durante el Virreinato, la séptima Condesa, Graciana Suárez de Peredo, ordenó en 1737 que toda la fachada fuera recubierta con los mejores materiales. El resultado fue espectacular: más de 300 metros cuadrados de auténtica Talavera poblana, elaborada artesanalmente en los talleres de Puebla, creando ese contraste inigualable entre el azul oscuro y el blanco hueso que hoy admiramos.


Pero la belleza no está solo afuera. Al entrar, nos encontramos con columnas de piedra chiluca que sostienen arcos de influencia mudéjar, un legado arquitectónico de origen islámico que los españoles trajeron a América y que aquí se fundió perfectamente con el estilo barroco novohispano. Es, literalmente, una construcción hecha de capas y más capas de historia, donde cada piedra cuenta algo.


De cuarteles revolucionarios a ícono nacional.


La Casa de los Azulejos también fue testigo de la sangre y el fuego de la Revolución Mexicana. En 1914, cuando las tropas del Sur entraron triunfantes a la capital, el General Emiliano Zapata y sus hombres ocuparon brevemente el edificio, que por entonces albergaba el exclusivo Jockey Club, centro de reunión de la élite porfiriana. La imagen de los hombres del Sur sentados en las lujosas salas, desayunando en las mesas de la aristocracia, quedó plasmada en una de las fotografías más icónicas y simbólicas de nuestra historia.


Cinco años más tarde, en 1919, los empresarios Walter y Frank Sanborns alquilaron el inmueble para instalar una farmacia, una fuente de sodas y un restaurante. El éxito fue rotundo y transformó el palacio en el punto de encuentro favorito de la ciudad.


Fue precisamente en estas cocinas, a principios del siglo XX, donde nació una joya de la gastronomía: las famosas Enchiladas Suizas. Una creación magistral que combina tortillas rellenas de pollo tierno, bañadas en una fresca salsa verde de tomatillo y cremosa crema, y cubiertas generosamente con queso manchego gratinado hasta dorarse. Un platillo que, casi un siglo después, sigue siendo el rey del menú y el deleite de generaciones.


Y como si arte, historia y gastronomía no fueran suficientes, en 1925 llegó el genio de José Clemente Orozco. Bajo las escaleras principales, el pintor plasmó su visión en el mural “Omnisciencia”, una obra monumental que representa el origen del hombre, el conocimiento y la fuerza de la naturaleza, mirando desde lo alto a todos los que cruzan el umbral.


Hoy, al cruzar su puerta y sentarse a tomar un delicioso café con leche, uno no puede evitar sentir esa magia. Aquí conviven la Talavera del siglo XVIII, el recuerdo de Zapata, la pincelada de Orozco y el sabor inconfundible de las enchiladas suizas.


Por eso, como bien decimos, México es México: un lugar donde el pasado y el presente se abrazan, y donde hasta en una taza de café cabe toda una historia.


Fuentes:

Wikipedia, Milenio, México Desconocido, Artes de México, México Travel Channel, El Financiero, Circulo Plus Sanborns.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

+ POPULAR