PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo.— El exgobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, calificó como una presunta “venganza política” el proceso judicial que llevó a su sucesor, Roberto Borge Angulo, a permanecer varios años privado de la libertad.
Durante una entrevista, González Canto sostuvo que, desde su perspectiva, detrás de las acciones legales emprendidas contra Borge existieron motivaciones políticas y afirmó que se trató de un proceso utilizado para “cobrarse viejas cuentas políticas”.
“Más allá de temas legales, el fondo siempre fue un tema político, una venganza”, declaró el exmandatario, al referirse a la situación jurídica de quien gobernó Quintana Roo entre 2011 y 2016.

Las declaraciones se producen después de que Borge obtuviera en mayo de 2026 una resolución favorable en uno de los procesos federales que enfrentaba. Un juez determinó absolverlo del delito de delincuencia organizada al considerar que la Fiscalía General de la República no acreditó dicho ilícito.
Posteriormente, en junio, Borge abandonó el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Morelos para continuar bajo prisión domiciliaria el proceso pendiente relacionado con presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita. La medida contempla vigilancia mediante brazalete electrónico y restricciones de movilidad.
González Canto consideró positivo que su sucesor pueda enfrentar esta etapa de su situación jurídica en condiciones distintas a las que tuvo durante los años que permaneció recluido.
“Qué bueno que ya está en una etapa diferente de este proceso, donde ya no está encarcelado, donde lo que falta de su proceso lo puede litigar de manera distinta”, expresó.
El exgobernador también señaló que mantuvo comunicación ocasional con Borge durante el tiempo que permaneció privado de la libertad y que el contacto continuó después de su salida del centro penitenciario.
Sobre su estado actual, González Canto afirmó que Borge conserva una actitud positiva y buenas condiciones físicas y anímicas.
Sin embargo, evitó anticipar si el exgobernador podría regresar a la actividad política una vez que concluya su situación jurídica y señaló que esa decisión corresponderá exclusivamente al propio Borge.
Roberto Borge fue detenido en Panamá en junio de 2017 y posteriormente extraditado a México. Actualmente enfrenta el proceso federal pendiente por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita, mismo que continúa bajo la medida de prisión domiciliaria.



