Chetumal, Quintana Roo.— Con el objetivo de ofrecer instalaciones dignas, seguras y funcionales para deportistas, familias y nuevas generaciones, el Gobierno de Quintana Roo, encabezado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, impulsa la recuperación y transformación de la infraestructura deportiva en distintos puntos del estado.
A través de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP), se han desarrollado proyectos en los municipios de Othón P. Blanco y Benito Juárez, como parte de una estrategia que busca fortalecer los espacios destinados al deporte, la convivencia familiar y el desarrollo de talentos.
En Chetumal, fueron recuperados importantes espacios para la comunidad deportiva. Entre ellos destaca el Palacio de los Deportes Erick Paolo Martínez, con una inversión de 15.9 millones de pesos, además del Gimnasio de Usos Múltiples Nohoch Suku’n, con 11.9 millones, y la Unidad Deportiva José Guadalupe Romero Molina, con 8.9 millones de pesos.

El rescate del Erick Paolo Martínez representa la recuperación de uno de los recintos deportivos emblemáticos de la capital del estado, que ahora cuenta con mejores condiciones para recibir entrenamientos, competencias y diversas actividades deportivas y comunitarias.
En Cancún, la inversión también alcanzó instalaciones de relevancia estatal. En el Centro Estatal de Alto Rendimiento (CEDAR) se destinaron 8.8 millones de pesos; mientras que para el Polifórum de Cancún se realizó una inversión de 96.8 millones de pesos y para las instalaciones complementarias de la Alberca Olímpica Chichén Itzá, 1.4 millones de pesos.
El Gobierno de Quintana Roo ha planteado que estas obras forman parte de una visión social en la que el deporte representa una herramienta para fortalecer el bienestar, la convivencia y el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.
Con la recuperación de estos espacios, la administración estatal busca que las familias quintanarroenses tengan instalaciones adecuadas para practicar deporte, mientras que atletas y nuevas generaciones cuentan con mejores condiciones para entrenar, competir y desarrollar sus capacidades.
La transformación de la infraestructura deportiva representa así una inversión en el presente y en el futuro de Quintana Roo, fortaleciendo espacios que forman parte de la vida cotidiana de las comunidades y que pueden contribuir a construir entornos de convivencia y bienestar.








