México se encuentra, al menos por ahora, fuera de la línea de fuego arancelaria que el expresidente y ahora candidato Donald Trump ha reactivado contra el comercio global. Así lo aseguró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien afirmó que gracias al T-MEC, nuestro país goza de un “trato preferencial” dentro del nuevo esquema comercial estadounidense.
Durante la conferencia matutina del Gobierno Federal, Ebrard destacó que México fue excluido de los nuevos aranceles recíprocos que EE.UU. ha impuesto a más de 180 países que mantienen acuerdos comerciales con la potencia norteamericana.
“En todos los demás tratados se aplican los nuevos aranceles… menos en el T-MEC. Eso cambia completamente el escenario global”, señaló el titular de Economía.
🔍 ¿Qué significa este “trato preferencial”?
Trump ha establecido un nuevo régimen comercial en el que aplica gravámenes recíprocos del 25% a productos provenientes de países que también imponen tarifas a bienes estadounidenses. Sin embargo, México y Canadá quedaron exentos… aunque en el caso de Canadá, la exención no fue total.
Según la orden ejecutiva firmada por Trump, todos los productos que no califican como originarios del T-MEC sí están sujetos a nuevos aranceles. Por ejemplo, ciertos bienes energéticos importados desde Canadá ahora tienen un arancel del 10%, lo cual ya generó tensiones con el gobierno canadiense.
🚗 ¿Y los autos?
Esta no es la primera vez que el T-MEC salva a México de un embate comercial. Hace unos días, la aplicación de nuevos aranceles a la industria automotriz también excluyó a nuestro país, evitando impactos mayores en uno de los sectores clave de exportación nacional.
Ebrard aprovechó para subrayar que México sigue siendo un socio estratégico para Estados Unidos, a pesar de los constantes señalamientos de Trump en temas migratorios o de narcotráfico. La economía, dijo, habla por sí sola.
“Trump decía que no habría excepciones, mucho menos con México. Pues sí la hubo”, remató Ebrard ante medios.
📈 ¿Y qué sigue?
Aunque la noticia es positiva, expertos advierten que el “trato preferencial” podría no durar para siempre, sobre todo si continúan las fricciones diplomáticas y si el entorno político en EE.UU. cambia nuevamente.
Por ahora, el comercio mexicano respira con alivio, pero se mantiene atento. La guerra comercial global apenas recalienta motores.



