La Resaca 2.0

NORMANDO MEDINA CASTRO Profesor y Periodista Ex Director de SQCS Ex Director del IEA.

Nunca esperes que los demás hagan lo que te corresponde hacer para tu propia causa, viene “como anillo al dedo” a la oposición política mexicana, cuya apuesta es capitalizar errores reales e inventados del gobierno mexicano, lo cual no les ha dado frutos y la popularidad del presidente es muy alta, aunque sabotean sus acciones y esperan que la derecha transnacional les regrese sus privilegios ilegales y su impunidad, sin tener proyectos de gobernanza ni de desarrollo que conquisten al electorado.

Cuando Trump gobernaba Estados Unidos, la derecha conservadora mexicana que aglutina a todos los enemigos del presidente Andrés Manuel López Obrador auguraban y aseguraban que el mandatario de nuestro poderoso país vecino “sometería” a la 4T y les devolvería el poder, por encima de la voluntad popular, lo cual no ocurrió. No tienen proyecto alternativo de nación y su clasismo no les permite admitir que las mayorías son pensantes y ya no les creen.

Trump no pudo relegirse y las élites mexicanas vociferaban en sus medios y con sus comentaristas que el demócrata Joe Biden “pondría las cosas en su lugar”. Hicieron un drama con la felicitación de AMLO a Biden sin tener eco con el demócrata y su equipo. Ahora divulgan la idea de que la soberanía energética mexicana es contraria a los intereses norteamericanos y es monopólica.

Las utilidades de Pemex y CFE fortalecen las finanzas públicas de nuestro país para apuntalar el crecimiento y el desarrollo. Las utilidades de las transnacionales definitivamente no son para beneficio del pueblo de México. Gritan que se atenta contra las energías limpias y apoyan a las mineras canadienses y a las empresas españolas como Iberdrola beneficiada con subsidios y apoyos irregulares.

Esperaban con ansiedad la primera reunión bilateral entre los presidente de México y Estados Unidos alimentando la versión que  AMLO y México recibirían el castigo de Biden. No fue así. La reunión transcurrió en un clima de respeto mutuo. La embajada norteamericana divulgó la hoja informativa de la Casa Blanca en la que destaca que el gobierno de Biden considera a México como un amigo y un aliado de los Estados Unidos, con una relación bilateral amplia y profunda. Con extensos lazos históricos, culturales y comerciales, con preocupaciones e intereses compartidos. Fue un encuentro cordial entre ambos mandatarios.

La reunión bilateral AMLO-Biden programada para 45 minutos se alargó a una hora con 15 minutos, sin embargo los antinacionalistas objetan que “duró más la reunión de Biden con Canadá”. Ufff, pena ajena.

En lo local

Los procesos internos de los partidos y alianzas para la selección de candidatos han sido batallas pírricas que requerirán liderazgos fuertes, con credibilidad, para restañar heridas. Las disputas por las candidaturas han sido muy ríspidas.

Ha trascendido el fuego amigo, porque definitivamente no son amigos. Sin valores éticos, sin convicciones, sólo queda la ambición de poder, la codicia, pasiones desenfrenadas, en las que no importan colores, solo una lucha bajuna de todos contra todos. El pandemoniun de las intrigas, las negociaciones, los amarres, y el asesinato del candidato natural de Puerto Morelos, enturbian todo. En medio de este caos, en la recta final de las definiciones, Marybel Villegas solicitó licencia al senado y Luis Gamero dejó el ayuntamiento capitalino. En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

profenor1960@hotmail.com

La salida de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos parece no representar un respiro para los mexicanos, pues el empresario aún tiene asuntos pendientes en Quintana Roo relacionado con terrenos de alta plusvalía.

Desde el 2017, Trump mantiene un litigio para apropiarse de unos terrenos con alta plusvalía turística, como parte de un supuesto adeudo por gastos no cubiertos del concurso de belleza “Miss Universe” en el 2007.

La disputa se remonta a finales del año 2005 cuando un grupo de empresarios de la Ciudad de México y Mérida acordaron con los gobiernos de Chiapas, Quintana Roo y la CDMX realizar un evento que permitiera promover a México a nivel mundial.

La idea fue del empresario Pedro Ramírez Sierra de la Ciudad de México, que es dueño de Grupo Promotor MU, especialista en la organización de eventos masivos. Dicho grupo se puso en contacto con Rodolfo Rosas Moya, conocido en la Península de Yucatán por su empresa constructora e inmobiliaria Pyrsa Construcciones y Comercializadora Ronac.

Rosas Moya fue quien convenció al entonces Gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto y al de Chiapas, Juan Sabines; ambos invirtieron un millón de dólares cada uno para el evento.

En ese entonces “Miss Universe” era propiedad del magnate estadounidense y en el 2007, el evento generó ganancias estimadas en más de ocho millones de dólares, derivadas del contrato firmado con Grupo Prom otor Mu.

Aproximadamente dos años y medio de haber celebrado el evento, Rosas Moya recibió una notificación judicial donde se enteró del embargo de cinco de sus predios en la Riviera Maya, que dejó como garantías y el embargo cautelar de otros 21 por una supuesta demanda de daños al no cubrir ciertos gastos en el certamen de belleza.

Para esto, Trump mantenía el argumento de que había hecho gastos que la empresa organizadora no había cubierto y sin una razón jurídica, pretendió hacer válidas las garantías pues lo necesitaba para entrar de lleno al negocio inmobiliario y turístico en Quintana Roo.

El empresario lleva acarreando este tipo de demandas aún durante su mandato y ahora que ha salido de la Casa Blanca para volver de lleno a su vida de negocios, podría colocar la mira de nuevo en aquellos terrenos quintanarroenses.