En Punta Venado, en Playa del Carmen, un predio donde se proyecta la construcción de un complejo hotelero de más de 200 habitaciones se ha convertido en el centro de una advertencia ambiental y patrimonial. Activistas que han realizado recorridos en la zona aseguran haber identificado vestigios arqueológicos, además de especies protegidas, por lo que solicitan estudios más amplios antes de que cualquier autorización avance.
De acuerdo con los colectivos que inspeccionan el área, el sitio reúne condiciones frágiles por la presencia de distintos ecosistemas. Su preocupación no se limita al impacto ecológico: también plantean que podría existir evidencia arqueológica que aún no ha sido documentada por completo debido a la vegetación densa y a la extensión del terreno.
Hallazgos que piden verificar
El activista Elías Siebenborn afirmó que en el entorno del predio han localizado elementos que podrían corresponder a vestigios arqueológicos, además de cuevas con presencia de peces en riesgo. A su juicio, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) debería intervenir para realizar una revisión específica que permita ubicar, identificar y proteger estos posibles hallazgos.
Siebenborn sostuvo también que la información presentada por la empresa promotora ante la autoridad ambiental federal no reflejaría, desde su perspectiva, todas las condiciones observadas durante los recorridos. Por ello, pidió que autoridades municipales y estatales hagan verificaciones en campo para contrastar los datos de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
En la misma línea, la activista Natalia Méndez consideró indispensable una revisión a fondo antes de autorizar el proyecto hotelero. Argumentó que solo con un diagnóstico completo sería posible conocer el estado real del sitio y las especies que podrían enfrentar riesgos.
Documentación de fauna y arrecifes
Roger de la Mora, integrante de los recorridos de documentación, explicó que voluntarios de Cenotes Urbanos de Playa del Carmen continúan explorando el terreno para registrar especies incluidas en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que clasifica especies de flora y fauna silvestres en alguna categoría de riesgo.
Según el recuento compartido por los activistas, en la zona arrecifal habrían identificado alrededor de 120 especies marinas, entre ellas 16 tipos de coral. De ese total, señalaron que 13 serían corales duros y tres blandos. También mencionaron cinco especies en alguna categoría de riesgo y una sujeta a protección especial, entre ellas el coral conocido como “cuerno de alce”.
Los activistas insistieron en que una evaluación ambiental adecuada requiere periodos más largos de observación para evitar conclusiones apresuradas sobre el impacto de una obra de esta magnitud. Mientras tanto, los recorridos y la recopilación de información continuarán para integrar un registro más completo del predio.
El proyecto es promovido por Oleum Joint Venture S. de R.L. de C.V., y el responsable técnico del Documento Técnico Unificado en materia de impacto ambiental es Mercado Bejar, González Silva y Asociados.
Por ahora, la discusión en Punta Venado se mantiene entre la expectativa de desarrollo turístico y la exigencia de revisar con mayor detalle un sitio que, según los activistas, podría resguardar patrimonio arqueológico y biodiversidad relevante para la región.
Conclusión
El caso de Punta Venado refleja la tensión entre desarrollo turístico y conservación. Mientras la empresa promotora busca avanzar con el proyecto, activistas insisten en que primero debe aclararse el valor ambiental y arqueológico del predio para evitar afectaciones irreversibles.


