Cancún. Integrantes del movimiento Soy Papá, No Criminal aprovecharon la conmemoración del Día Internacional contra las Falsas Denuncias para visibilizar una problemática que, aseguran, afecta a decenas de familias en Quintana Roo: las dificultades para convivir con sus hijas e hijos después de una separación.
El colectivo sostiene que, en algunos casos, la ruptura de una relación de pareja deriva en largos procesos legales y en restricciones que impiden o limitan el contacto entre uno de los progenitores y los menores. A esta situación la denominan obstrucción parental, concepto que usan para describir escenarios en los que se dificulta la convivencia con los hijos tras el fin de la relación.
Casos que pueden prolongarse por años
Arturo Alcocer, representante del movimiento en Quintana Roo, explicó que entre las experiencias que han conocido hay padres que permanecen meses e incluso años sin poder ver libremente a sus hijos. Según dijo, el grupo ha documentado situaciones en las que la separación de la pareja no solo modificó la dinámica familiar, sino que también derivó en una pérdida prolongada del vínculo paterno-filial.
Alcocer afirmó que el objetivo del movimiento no es confrontar a madres y padres, sino llamar la atención sobre casos en los que, a su juicio, la convivencia se ve obstaculizada. Subrayó que la discusión debe centrarse en el bienestar de niñas, niños y adolescentes, así como en su derecho a mantener vínculos familiares cuando sea posible y dentro del marco legal.
El representante señaló que en Quintana Roo participan alrededor de 30 padres en esta red de apoyo. También dijo que cuentan con filtros para evitar la incorporación de personas con antecedentes de violencia o registradas como deudoras alimentarias.
Una red de acompañamiento y orientación
Más que un grupo de especialistas, el movimiento se presenta como una red de apoyo entre hombres que comparten experiencias similares y se acompañan durante procesos familiares que pueden ser prolongados y desgastantes. De acuerdo con Alcocer, la intención es que los casos se revisen con atención a las circunstancias particulares de cada familia.
En Cancún, el colectivo Juntos en Movimiento y en Acción, encabezado por Julio Montenegro, ofreció asesoría legal gratuita para quienes necesiten orientación sobre este tipo de procesos. La propuesta busca acercar información sobre las opciones legales disponibles para los padres que enfrentan conflictos de convivencia o custodia.
Los integrantes de Soy Papá, No Criminal insisten en que su demanda no pretende desestimar otras preocupaciones familiares, sino poner sobre la mesa situaciones en las que, según señalan, la separación termina por romper también la relación entre padres e hijos. Para ellos, ese vínculo sigue siendo fundamental incluso después del fin de la relación de pareja.
El llamado del colectivo se inscribe en un debate más amplio sobre convivencia familiar, derechos de la niñez y acceso a la justicia en conflictos familiares. En su mensaje, los participantes pidieron que cada caso se analice con base en pruebas, criterios legales y, sobre todo, en el interés superior de la infancia.
Conclusión
El caso expone una discusión sensible en torno a la convivencia familiar tras una separación: cómo garantizar el interés superior de la niñez sin ignorar los conflictos que enfrentan algunos padres para mantener el contacto con sus hijos.


