La política, cuando se hace con visión de futuro, deja de ser un juego de retóricas para convertirse en un motor de realidades tangibles. Lo que ocurrió esta semana en Tulum no fue solo una reunión de trabajo; fue el banderazo de salida para un evento que cambiará la narrativa del municipio. Recibir a Jimmy Morales, director de NASCAR México Series, y a su equipo técnico, pone de manifiesto que la administración de Diego Castañón ha decidido meter el acelerador a fondo para consolidar al “noveno municipio” como un referente internacional, en materia de sol, playa, arena y velocidad,

Del 24 al 26 de abril, el Aeropuerto Internacional de Tulum “Felipe Carrillo Puerto” no solo verá despegar aviones, sino que sentirá el rugir de los motores en un espectáculo sin precedentes. No es un detalle menor que este evento se realice en una infraestructura federal de tal magnitud; es un mensaje claro de coordinación entre el gobierno municipal, el estado liderado por la gobernadora Mara Lezama y el sector privado. En un esfuerzo x cambier la mala imagen generada del destino turistico a nivel mundial.

El impacto detrás del asfalto
Más allá de la adrenalina y la velocidad, la verdadera noticia es la derrama económica. Traer un serial como NASCAR implica una logística que involucra a todo el sector servicios. Por ello, la presencia en la mesa de Carla Andrade, Directora de Turismo, y de Jaime Velázquez de OPEMSA, es estratégica. Se trata de profesionalizar la oferta turística y asegurar que el beneficio llegue directamente a las familias tulumnenses.

Para Diego Castañón, este “último esfuerzo” de gestión antes de cerrar ciclos es una jugada maestra. Mientrassu imagen se contruye al exterior con una narrativa de visionario y estadista,el destino que recibio con record en inversion y ocupacion hotelera, se hundio por omisiones y toma de desiciones para llevarlo a buen rumbo, por ello él está utilizando las joyas de la corona, el aeropuerto y la marca Tulum, para atraer inversiones que no solo traen turistas, sino que posicionan la infraestructura local a la altura de cualquier capital mundial del deporte motor.
¿Qué significa esto para Quintana Roo? Que Tulum ya no es solo “el destino de moda” por sus playas o su mística. Ahora, es un destino de alta competitividad logística. El Tulum Air Show 2026 y la NASCAR son el ejemplo perfecto de cómo se debe diversificar la economía: menos dependencia del sol y playa, y más apuestas por el turismo deportivo y aeroespacial.

En la política, como en las carreras, el que no se mueve, se queda atrás. Y hoy, en Tulum, queda claro que la instrucción es una sola: velocidad e intentar terminar bien.
Ramón Aguilar Fernandez, seguirá de cerca cómo esta proyección internacional impacta en TULUM o sera otro negocio VIP.
Tulum en el Carril de Alta velocidad: La Apuesta de Diego Castañón x reivindicarse.
La política, cuando se hace con visión de futuro, deja de ser un juego de retóricas para convertirse en un motor de realidades tangibles. Lo que ocurrió esta semana en Tulum no fue solo una reunión de trabajo; fue el banderazo de salida para un evento que cambiará la narrativa del municipio. Recibir a Jimmy Morales, director de NASCAR México Series, y a su equipo técnico, pone de manifiesto que la administración de Diego Castañón ha decidido meter el acelerador a fondo para consolidar al “noveno municipio” como un referente internacional, en materia de sol, playa, arena y velocidad,

Del 24 al 26 de abril, el Aeropuerto Internacional de Tulum “Felipe Carrillo Puerto” no solo verá despegar aviones, sino que sentirá el rugir de los motores en un espectáculo sin precedentes. No es un detalle menor que este evento se realice en una infraestructura federal de tal magnitud; es un mensaje claro de coordinación entre el gobierno municipal, el estado liderado por la gobernadora Mara Lezama y el sector privado. En un esfuerzo x cambier la mala imagen generada del destino turistico a nivel mundial.

El impacto detrás del asfalto
Más allá de la adrenalina y la velocidad, la verdadera noticia es la derrama económica. Traer un serial como NASCAR implica una logística que involucra a todo el sector servicios. Por ello, la presencia en la mesa de Carla Andrade, Directora de Turismo, y de Jaime Velázquez de OPEMSA, es estratégica. Se trata de profesionalizar la oferta turística y asegurar que el beneficio llegue directamente a las familias tulumnenses.

Para Diego Castañón, este “último esfuerzo” de gestión antes de cerrar ciclos es una jugada maestra. Mientrassu imagen se contruye al exterior con una narrativa de visionario y estadista,el destino que recibio con record en inversion y ocupacion hotelera, se hundio por omisiones y toma de desiciones para llevarlo a buen rumbo, por ello él está utilizando las joyas de la corona, el aeropuerto y la marca Tulum, para atraer inversiones que no solo traen turistas, sino que posicionan la infraestructura local a la altura de cualquier capital mundial del deporte motor.
¿Qué significa esto para Quintana Roo? Que Tulum ya no es solo “el destino de moda” por sus playas o su mística. Ahora, es un destino de alta competitividad logística. El Tulum Air Show 2026 y la NASCAR son el ejemplo perfecto de cómo se debe diversificar la economía: menos dependencia del sol y playa, y más apuestas por el turismo deportivo y aeroespacial.

En la política, como en las carreras, el que no se mueve, se queda atrás. Y hoy, en Tulum, queda claro que la instrucción es una sola: velocidad e intentar terminar bien.
Ramón Aguilar Fernandez, seguirá de cerca cómo esta proyección internacional impacta en TULUM o sera otro negocio VIP.



