El pasado domingo, varias familias de Cozumel fueron testigos de un trágico incidente en el que una joven menor de edad fue expulsada de un juego mecánico. Tras el pánico generado por este suceso, la Dirección de Protección Civil municipal procedió a clausurar el juego en cuestión.

Sin embargo, la reacción tardía del personal de Protección Civil municipal pone de manifiesto la responsabilidad compartida entre los propietarios de estos juegos de dudosa fiabilidad y el Ayuntamiento de Cozumel, encabezado por José Luis Chacón Méndez. Mientras el alcalde anticipa las multas a imponer, no se llevó a cabo una supervisión previa de las medidas de seguridad necesarias para el funcionamiento de los juegos mecánicos, las normativas requeridas para su operación, ni la verificación de pólizas de seguro y cobertura de daños a terceros.

A nivel estatal, Protección Civil regula y supervisa esta actividad según la Ley de Protección Civil del Estado de Quintana Roo, que establece las bases para coordinar las actividades de protección civil en la entidad. En el caso de los juegos mecánicos, se requiere una inspección municipal para su instalación, lo que evidentemente no se realizó en Cozumel.
Cabe recordar que este no es el primer accidente fatal relacionado con juegos mecánicos en Quintana Roo. En 2008, durante la feria ‘Expofer’ de Chetumal, una mujer llamada Rubí García perdió la vida al fallar el seguro de un juego en movimiento, lo que provocó que saliera despedida aproximadamente 10 metros, sufriendo lesiones mortales.

En 2014, en Cancún, un joven de 17 años se electrocutó en el juego mecánico “Turbo Force”, quedando en estado de coma; los organizadores del evento anual pagaron una multa de 150 mil pesos a la Dirección de Protección Civil.
En Playa del Carmen, también un domingo por la noche en 2015, se registraron varios incidentes en un juego mecánico llamado “La Tirolesa”. El circuito eléctrico se atascó durante su funcionamiento, obligando al equipo de bomberos a rescatar a las familias atrapadas en el juego.

Parece que las autoridades municipales solo actúan después de que ocurren estos incidentes, imponiendo multas a diversas empresas, lo que podría sugerir una actitud negligente. Como decía Nicolás Maquiavelo en su obra “El Príncipe”: “piensa mal y acertarás”.
En los próximos días, observaremos la respuesta del alcalde morenista, José Luis Chacón Méndez, así como las repercusiones de este lamentable suceso en los juegos mecánicos de Cozumel y el estado de salud de la joven afectada.




