Las autoridades migratorias de Estados Unidos revocaron las visas del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, así como de varios integrantes de su familia, impidiéndoles el ingreso al país. La notificación fue emitida la tarde del martes por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), sin que hasta el momento se hayan dado a conocer las razones oficiales detrás de esta decisión.

Este caso se suma al de la semana pasada, cuando también se reportó la cancelación de las visas de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y su esposo. Ambos gobernadores forman parte del movimiento político de la Cuarta Transformación (4T), lo que ha despertado especulaciones sobre un posible endurecimiento de las políticas de Washington hacia funcionarios mexicanos en ciertos niveles de gobierno.

La noticia generó confusión inicial en el gobierno de Tamaulipas. La Vocería de Seguridad estatal primero calificó la información como “falsa” a través de sus redes sociales. Sin embargo, minutos después, rectificó y cambió el mensaje a “información no confirmada”, solicitando a la ciudadanía esperar detalles a través de “canales oficiales”, sin especificar cuáles.

La falta de una postura clara por parte del gabinete estatal ha generado críticas y preocupación, particularmente en el contexto de la creciente tensión entre autoridades de ambos países en temas de migración, seguridad y combate al crimen organizado. Hasta el momento, el gobernador Villarreal no ha emitido una declaración pública al respecto.
La revocación de visas a altos funcionarios mexicanos no es un hecho menor y podría indicar un nuevo enfoque de las autoridades estadounidenses hacia ciertos perfiles políticos en México, particularmente en estados fronterizos.



