La cosa es la política
por: Ramón Aguilar Fernández
Desde la redaccion, primera parte.
El tablero político de Quintana Roo acaba de sufrir un sacudimiento de magnitudes
sísmicas. Tras años de relativo silencio y procesos intramuros, la noticia corrió como
pólvora este jueves: un juez federal dictó la absolución del exgobernador Roberto Borge
Angulo por el delito de delincuencia organizada. La resolución emitida por el juzgador
Gustavo Eduardo Alonso Ortiz ,quien concluyó que la Fiscalía General de la República
(FGR) no logró acreditar dicho delito, abre de par en par la puerta para que el exmandatario
abandone la cárcel en los próximos días.

Aunque el panorama legal de Borge no está completamente limpio, pues seguirá
enfrentando un proceso por lavado de dinero, el cambio de juego es radical, ahora lo haría
bajo la modalidad de prisión domiciliaria. Hasta el momento, su defensa ha mantenido un
hermetismo estratégico y no ha emitido una postura pública sobre el lugar exacto donde el
exgobernador cumplirá esta medida cautelar. Sin embargo, en los pasillos del poder local la
pregunta no es dónde dormirá, sino qué hilos comenzará a mover.
El lider del “RBTEAM” ha despertado. Y con su virtual regreso al escenario, el
nerviosismo se ha apoderado de una clase política que creía haber dejado esa época en el
pasado, pero que en realidad sigue profundamente ligada a ella.

El verdadero giro dramático de esta historia no está en el pasado, sino en el presente. La
paradoja de la política quintanarroense es que, mientras el líder del RBTEAM estaba tras
las rejas, sus cuadros no desaparecieron; al contrario, mutaron, se adaptaron y
sobrevivieron. Hoy en día, una cantidad considerable de personajes que se formaron,
crecieron y operaron bajo el cobijo del bro Beto, caminan con total impunidad y poder
absoluto por las oficinas gubernamentales. Se vistieron con los chalecos de la “Cuarta
Transformación” y encontraron un cómodo refugio tanto en el Partido Verde Ecologista de
México (PVEM) como en MORENA.
La lista no es corta ni periférica. Actualmente, prominentes integrantes de aquel RBTEAM
despachan como secretarios de Estado en el gabinete estatal, operan en las sombras como
asesores VIP de varios presidentes municipales, y ocupan curules clave tanto en el
Congreso del Estado como diputados locales, como en el Congreso de la Unión como
diputados federales. El borgismo no se extinguió; se mimetizó con el color verde y el
guinda.

¿Será que viene a apretar tuercas en este momento? Esa es la gran interrogante que hoy
quita el sueño a más de uno en las altas esferas del oficialismo. Quienes conocen la
naturaleza del poder saben que Borge no es de los que olvidan, y mucho menos de los que
perdonan. Sobre la mesa hay cuentas pendientes: deudas políticas de lealtades rotas a mitad
del camino y, por supuesto, compromisos económicos millonarios de “amigos” y
colaboradores cercanos que prosperaron a su amparo, luego miraron hacia otro lado y hoy
gozan de las mieles del poder actual.
El miedo a la reactivación de ese viejo entramado y al cobro de facturas ya está provocando
reacciones drásticas. Fuentes bien informadas aseguran que, a pesar de las posiciones de
poder que ostentan, varios excolaboradores íntimos ya preparan maletas a contrarleloj; de
hecho, trascendió que uno de los miembros más conspicuos de ese círculo ya se encuentra
fuera del país, anticipándose a la sacudida.

La absolución de Borge por delincuencia organizada no solo es un duro revés para la FGR
en su intento por sostener expedientes de alto perfil, sino que reconfigura por completo las
tensiones políticas en el estado. El líder del RBATEAM está por volver, y su sombra ya se
proyecta directamente sobre secretarías, alcaldías y legislaturas. La moneda está en el aire.
¿veremos un cobro de facturas en frío a quienes hoy se sienten intocables en el PVEM y
MORENA, o seremos testigos de un pacto de silencio?
Por cierto solo Quintana Roo, tendria un recor nacional, al momento, dos exgobernadores
en prision domiciliaria.
Al tiempo.



