Quintana Roo volvió a colocarse en el primer lugar nacional de inflación durante la primera quincena de septiembre de 2026, al registrar una variación anual de 4.8%, por encima del promedio del país, que fue de 3.42%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El resultado confirma una racha de presión sobre los precios en la entidad, que ya acumula dos alzas consecutivas y nueve meses seguidos por arriba del umbral de 4%. En contraste, la medición nacional mostró un incremento quincenal de 0.33% y una inflación anual de 3.42%, nivel menor al observado en Quintana Roo.
Suben alimentos, gas y servicios escolares
Entre los productos y servicios que más aumentaron en la quincena destacaron el jitomate, con un alza de 22.79%; la cebolla, con 8.61%; la educación primaria, con 5.85%; la secundaria, con 5.33%; el gas doméstico LP, con 1.97%; y el pollo, con 1.53%, según el reporte del Inegi.
Estos incrementos impactan de manera directa el gasto de los hogares, especialmente en una temporada en la que varios comerciantes y consumidores advierten menor actividad económica. En mercados de Cancún, como el 23, locatarios señalaron que el encarecimiento de frutas, verduras y otros básicos se ha mantenido en semanas recientes.
Por ejemplo, la cebolla pasó de 51 a 55 pesos por kilo, mientras que el jitomate subió de alrededor de 29 a 35 pesos, de acuerdo con los testimonios recogidos entre vendedores de la zona. Para muchas familias, esos ajustes obligan a reducir cantidades, buscar promociones o posponer compras.
Quintana Roo, por encima de otros estados del país
El informe coloca a Quintana Roo a la cabeza de las 32 entidades con una tasa anual de 4.8%, seguido por Jalisco, con 4.50%, y Yucatán, con 4.28%. En el extremo opuesto apareció Tlaxcala, con una variación anual de 1.22%, de acuerdo con el mismo registro.
Banxico ha señalado en reportes regionales que parte de la presión inflacionaria reciente estuvo vinculada con cambios en el IEPS y con choques de oferta en productos agropecuarios durante la primera mitad del año. Aunque las mercancías han mostrado desaceleración en los últimos meses, los servicios siguen con una resistencia importante para bajar.
En ese contexto, la inflación en Quintana Roo refleja una combinación de factores que continúan presionando el consumo local. Para los hogares, el resultado significa un mayor costo para la compra de alimentos, transporte y servicios básicos, en una entidad donde la recuperación económica todavía enfrenta contrastes según la temporada turística y la actividad comercial.
Conclusión
La inflación en Quintana Roo mantiene una presión persistente sobre los hogares y el consumo local, con alimentos y servicios entre los rubros que más impactan el bolsillo.



