Anoche, en lo oscurito y a toda prisa, la mayoría de Morena y sus aliados aprobaron en Campeche la “supremacía constitucional”, también conocida como la ley antiimpugnaciones, un cuerpo legal que impide interponer amparos y juicios de inconstitucionalidad a las reformas constitucionales presentes y pasadas.

En su posicionamiento, Miguel Ángel Pool Alpuche, coordinador parlamentario del tricolor, manifestó que esa modificación busca “restringir el acceso a medios de control constitucional frente a adiciones y reformas, por lo que representa una amenaza directa a los derechos y libertades de los ciudadanos, así como a la estabilidad del sistema de pesos y contrapesos, pilar de nuestro Estado de derecho”.��

De implementarse, impondría un régimen en el que cualquier modificación constitucional no podría ser impugnada, generando un grave riesgo de autoritarismo que deja al ciudadano en estado de indefensión”.
“Este intento de debilitar los derechos ciudadanos pone en riesgo el presente y el futuro que estamos construyendo para nuestros hijos y generaciones venideras. Nos preocupa profundamente la posibilidad de un México donde las voces de los ciudadanos no puedan ser escuchadas ni defendidas”.
La diputada Delma Rabelo cuestionó las urgencias morenistas, al pretender aprobar “de noche y a las prisas” la ley de “supremacía constitucional”.
Dijo que toda reforma constitucional se lleva un plazo de hasta 90 días por lo delicado de la naturaleza de un cambio a la Carta Magna, y hoy la de la supremacía constitucional, “los impactos son muchos” y pese a ello usan la vía fast-track.

“Está en juego la división de poderes que garantiza nuestra democracia, esta reforma que hoy, de noche y con prisa, tenemos frente a nosotros bajo el nombre de ‘supremacía constitucional’, es un intento… están jugando con tener el poder absoluto, a un paso de la dictadura”, señaló la legisladora.
“Voy a poner un ejemplo y va para las mujeres: Tanto que hemos luchado y lucharon todas las mujeres porque tengamos hoy el derecho al voto, por nuestros derechos, por nuestra igualdad, por la igualdad de género, por la igualdad sustantiva, pues hoy, si hoy se les antoja a la mayoría legislativa revocarlo, no hay manera de combatirlo”, dijo.
Rabelo Cueva señaló que, por ello, cuando se burlan de sus denuncias de acercamiento a una dictadura, “piénsenlo dos veces, está en riesgo la libertad… está en riesgo la libertad de expresión, está en riesgo la libertad de patrimonio, la libertad de tránsito, la libertad física y hasta la vida. Esta será la manera de transformar a México en la dictadura perfecta”.
Por último, al fijar su postura, el diputado Salim Abraham Quijano expuso que la reforma impedirá que cualquier ciudadano pueda recurrir a juicios de amparo, acciones de inconstitucionalidad o controversias constitucionales en caso de posibles abusos de poder.



