La Fuerza Aérea de Israel inició una investigación interna luego de no lograr interceptar un misil balístico que impactó en la ciudad de Arad, dejando un saldo de más de un centenar de personas heridas y provocando daños significativos en infraestructura urbana.

De acuerdo con los primeros reportes, el proyectil habría portado una ojiva convencional con cientos de kilogramos de explosivos, lo que explica la magnitud de la explosión y la amplia zona afectada. Equipos de emergencia se movilizaron de inmediato para atender a los lesionados, algunos de ellos en estado delicado, mientras continúan las labores de evaluación de daños.

El Comando del Frente Interior también anunció que se encuentra analizando las circunstancias del ataque, particularmente las fallas en los sistemas de defensa que permitieron que el misil evadiera la intercepción.

Las autoridades confirmaron además que se investiga un impacto previo en la cercana ciudad de Dimona, donde decenas de personas resultaron heridas en un incidente similar. Ambos eventos han encendido las alertas en la región y generado preocupación sobre la efectividad de los sistemas de defensa antimisiles.

Mientras avanzan las investigaciones, el gobierno israelí no ha descartado posibles represalias, en medio de un contexto de alta tensión en la zona.



