En Mérida, las quejas por ruido excesivo se han convertido en una preocupación constante, especialmente durante los fines de semana, cuando la ciudad vive una mayor actividad nocturna. Según datos de la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento, al menos un reporte por ruido excesivo es recibido cada 24 horas. Esta situación ha generado la implementación de medidas severas para garantizar la convivencia pacífica en la ciudad.
Lourdes Marisol Solís Méndez, directora de Desarrollo Urbano, explicó el protocolo de actuación ante las denuncias. La primera acción consiste en verificar el origen del ruido y, si se confirma que proviene de algún establecimiento, se emite una orden de inspección. Los propietarios tienen un plazo para ajustar sus operaciones y reducir los niveles de ruido. Sin embargo, si no se cumplen estas indicaciones, se aplican fuertes sanciones económicas que oscilan entre los 35,000 y 38,000 pesos.
La mayoría de las quejas están relacionadas con bares, antros y, en menor medida, restaurantes, especialmente aquellos ubicados en zonas habitacionales. Ante esta situación, muchos de los establecimientos en Mérida han comenzado a implementar medidas para reducir el impacto del ruido, con el fin de evitar las multas y mejorar la convivencia con los residentes de la zona.
Esta medida se suma a los esfuerzos del gobierno local por mantener la paz y tranquilidad en la ciudad, regulando las actividades que puedan generar molestias a los habitantes de Mérida.



