A más de tres meses de haber comenzado la nueva administración en el Ayuntamiento de Othón P. Blanco, el tema de la concesión del transporte urbano sigue sin resolverse. La falta de una solución clara a este problema de movilidad ha dejado a los ciudadanos de la capital del estado sin un servicio de transporte urbano público adecuado, lo que sigue siendo una de las principales preocupaciones en la región.
Wilbert Alberto Batún Chulim, diputado y presidente de la Comisión de Movilidad en la XVIII Legislatura del Congreso del Estado, señaló que hasta la fecha no ha habido un acercamiento formal por parte de las autoridades municipales ni los regidores de la Comisión de Movilidad para tratar el tema de la concesión del servicio. Según Batún Chulim, uno de los principales obstáculos que enfrentan los empresarios interesados en ofrecer el servicio es la vigencia de la concesión, que debe ser analizada detenidamente por la autoridad municipal.
El proceso de renovación de la concesión del transporte urbano en Chetumal ha sido complicado desde 2017, cuando la empresa Investicora dejó de ofrecer el servicio, dejando a la ciudad sin transporte público. Desde entonces, el Ayuntamiento no ha logrado que otra empresa asuma la concesión, lo que ha generado una crisis de movilidad en la capital.
En cuanto a la posibilidad de extender la concesión por más años, Batún Chulim explicó que si bien algunos aspectos pueden ser resueltos a nivel municipal, cualquier modificación que implique cambios en las leyes estatales de movilidad o transporte tendría que ser discutida y aprobada por el Congreso del Estado.
Germán González González, décimo cuarto regidor y presidente de la Comisión de Movilidad de Othón P. Blanco, afirmó que su plan de trabajo incluye la aprobación del Reglamento de Transporte Público Urbano en el primer trimestre de 2025, aunque aún no se tiene claridad sobre cómo se resolverá la problemática en el corto plazo.
La falta de acción efectiva en este tema sigue generando descontento entre la población, que ve cómo el transporte urbano sigue siendo una deuda pendiente para el desarrollo de Chetumal.



