Morena fijó su postura ante el inicio del proceso electoral y llamó a que la autoridad electoral conduzca los comicios bajo principios de legalidad, respeto a la voluntad ciudadana y Estado de Derecho, al tiempo que anunció criterios de integridad para quienes busquen representar al partido.
En su posicionamiento, el partido cuestionó el papel que atribuyó a fuerzas políticas del antiguo régimen en el funcionamiento de las instituciones electorales y sostuvo que, en el pasado, el árbitro electoral habría sido utilizado como parte de estrategias partidistas.
Morena también hizo referencia a antecedentes de procesos electorales que considera marcados por irregularidades y señaló como un hecho cuestionable que un exconsejero electoral actualmente tenga una representación partidista.
Pese a estos señalamientos, el partido manifestó su confianza en el actual Consejo General y en la autoridad electoral para conducir el proceso que comienza. Planteó que el desempeño del órgano electoral deberá estar orientado a garantizar que el resultado de las urnas refleje efectivamente la decisión de la ciudadanía.
La dirigencia morenista sostuvo que la transformación de la vida pública requiere instituciones sujetas al Estado de Derecho y vinculadas con el interés general, por lo que aseguró que acompañará el proceso bajo una postura democrática y dentro de los límites establecidos por la legislación.
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue la selección de candidaturas. Morena aseguró que vigilará que quienes aspiren a representarlo cumplan con estándares de honorabilidad y respondan a la confianza depositada por los ciudadanos.
El partido planteó que esta elección tendrá además una dimensión relacionada con la soberanía nacional, por lo que consideró necesario que quienes eventualmente encabecen candidaturas mantengan un compromiso definido con los intereses del país.
En este contexto, Morena respaldó la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer como referente el compromiso con la patria en la definición de quienes busquen encabezar candidaturas.
El posicionamiento ocurre al inicio de una nueva etapa del proceso electoral, en la que el partido busca marcar distancia respecto de prácticas que atribuye a gobiernos y fuerzas políticas anteriores, al mismo tiempo que reivindica el cumplimiento de las reglas electorales y la selección de perfiles que considera compatibles con su proyecto político.
La postura coloca en el centro dos aspectos para el desarrollo del proceso: la actuación de la autoridad electoral como garante de la voluntad ciudadana y los mecanismos internos que utilizará Morena para definir a sus futuros representantes.



