LA COSA ES LA POLITICA.
Por Ramon Aguilar Fernandez
El teléfono fijo en Quintana Roo ha dejado de ser un aparato de nostalgia para convertirse en el termómetro de una sucesión que, aunque parece lejana en el calendario, ya quema en las oficinas del poder. Las encuestas rumbo a 2027 han comenzado a sonar, y con ellas, el banderazo de salida para una carrera donde MORENA no solo compite contra sí mismo, sino que parece estar devorando lo poco que queda de sus adversarios.

La Baraja de Morena: Juventud, Fundación y Gestión
La reciente medición telefónica pone sobre la mesa tres nombres que representan las distintas facetas del movimiento guinda en el estado. En primer lugar, Eugenio “Gino” Segura Vázquez, el joven senador que ha sabido capitalizar su cercanía con la gobernadora Mara Lezama y proyectar una imagen de renovación generacional. Gino no es solo un nombre en la lista; es el perfil que TIENE PREPARACION en la admisitracion publica por ello, MORENA mide con lupa frente a rivales externos, sabiendo que su crecimiento ha sido meteórico.

En el otro extremo del espectro interno aparece Rafael Marín Mollinedo. Su reciente salida de la Agencia Nacional de Aduanas (ANAM) no es un retiro, sino un repliegue estratégico. El “fundador”, el hombre de las confianzas de Palacio Nacional, ha regresado al sureste , operando desde la delegación de Segob en Yucatán pero con la mirada clavada en Quintana Roo, para recordar que el ADN original de MORENA también reclama su derecho de piso.

Y en el centro de la batalla territorial está Ana Patricia “Ana Paty” Peralta. La alcaldesa de Cancún no solo administra el municipio más importante del estado, sino que, según los careos de firmas como Arias Consultores, es quien hoy registra los niveles más altos de aceptación. Su ventaja radica en la visibilidad diaria y en una gestión que, hasta ahora, ha logrado mantener a flote la joya de la corona turística.

Una Oposición en Cuidados Intensivos
Mientras Morena mide a sus alfiles, la oposición en Quintana Roo parece estar escribiendo su propio obituario. El caso más emblemático es el de Pedro Flota Alcocer, quien tras 40 años de militancia y haber presidido el PRI en el estado, ha decidido colgar la camiseta tricolor. Su renuncia no es un hecho aislado; es el síntoma de un partido que se desmorona por dentro, dejando a figuras como Leslie Hendricks en un terreno cada vez más árido.


Por el lado del PAN, Mayuli Martínez Simón sigue siendo la carta más visible, pero sus números en los careos —apenas rozando el 16%— reflejan el desgaste de una marca que no logra conectar con el electorado más allá de sus bases tradicionales.

Mientras tanto, Lidia Rojas Fabro, de Movimiento Ciudadano, aparece como una figura emergente que podría capitalizar el voto de castigo, aunque todavía lejos de representar una amenaza real para la hegemonía guinda.

La Sombra de la Gobernadora y el Sentir de la Calle
La encuesta no solo mide nombres; mide realidades. El cuestionario arranca con la evaluación de Mara Lezama, cuya aprobación es el cimiento sobre el cual se construirá cualquier candidatura oficialista. Sin embargo, la voz automatizada también toca las fibras sensibles: inseguridad, delincuencia y salud.

Es ahí donde reside el verdadero reto. Morena tiene los números, tiene la estructura y tiene a los candidatos, pero la calle empieza a exigir resultados que vayan más allá de la marca. La inseguridad sigue siendo el “elefante en la habitación” que podría descarrilar cualquier proyecto si no se atiende con la misma intensidad con la que se hacen las encuestas.

Conclusión: La Cosa es la Política… y la Estrategia
En Quintana Roo, la política no descansa. Mientras el ciudadano común cuelga el teléfono fastidiado por la enésima llamada de sondeo, en los cuartos de guerra ya se analizan los decimales. MORENA tiene varios perfiles sólidos, cada uno con una narrativa distinta, La oposición, por su parte, tiene un reto existencial: o se reinventa o termina de desaparecer en el naufragio de sus propias estructuras.
En Pulsosur.com seguiremos de cerca este tablero. Porque en Quintana Roo, la cosa es la política, pero el fondo es el poder.
Este análisis forma parte de la serie editorial “La Cosa es la Política” de Pulsosur.com.



