La construcción del Puente Nichupté avanza a paso firme y ya se encuentra en proceso de instalación de soportes en la Laguna Nichupté, específicamente del lado de Malecón Tajamar, utilizando el innovador sistema Top Down, una técnica que permite reducir el impacto ambiental en ecosistemas sensibles.

Desde la zona, ya se pueden observar a los trabajadores —que lucen diminutos frente a la imponente estructura—, lo que da una clara dimensión del tamaño y magnitud de este proyecto estratégico para la movilidad de Cancún.
El sistema Top Down, como su nombre lo indica, construye de arriba hacia abajo, lo que permite minimizar la afectación al suelo y al entorno natural, especialmente en cuerpos de agua como la laguna Nichupté. Esta metodología ha sido destacada por especialistas en ingeniería y medio ambiente como una de las más respetuosas con la biodiversidad local.

El Puente Nichupté es una obra clave para mejorar la conectividad entre la zona hotelera y el centro de Cancún, aliviando el tráfico vehicular y ofreciendo una alternativa vial segura y moderna. Además, forma parte de los compromisos del gobierno federal y estatal para impulsar infraestructura sustentable en el Caribe mexicano.
Las autoridades han reiterado que el proyecto cumple con todas las normas ambientales y de conservación, asegurando que su desarrollo no comprometerá el equilibrio ecológico de la región.




