Subteniente López, Quintana Roo. Los trabajos de reconstrucción del Puente Internacional Río Hondo, principal enlace terrestre entre México y Belice, avanzan a una nueva fase con el inicio del desmantelamiento de la estructura metálica existente, una acción que marca el arranque de las labores más importantes del proyecto de modernización fronteriza.
Imágenes captadas en la zona de Subteniente López muestran la operación de maquinaria pesada y una grúa de gran capacidad retirando diversas secciones del puente, como parte de la obra integral impulsada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en coordinación con el Gobierno de Quintana Roo.

El proyecto contempla prácticamente la demolición total de la estructura actual para construir un puente más moderno, amplio y seguro, capaz de responder a las necesidades actuales del tránsito fronterizo entre ambos países.
Entre las mejoras previstas se encuentra la ampliación del ancho de circulación de 9 a 13 metros, la renovación completa de la estructura metálica, la rehabilitación de la losa de rodamiento y del paso peatonal, así como la instalación de nuevos parapetos, banquetas, señalización vial y adecuaciones en los accesos.
La obra representa una inversión federal superior a los 42.7 millones de pesos y tiene como objetivo fortalecer la conectividad internacional, impulsar el comercio bilateral y mejorar las condiciones para el turismo y la movilidad en la frontera sur de Quintana Roo.

De acuerdo con información oficial, los trabajos deberán concluir durante el año 2026. Para permitir el desarrollo de las maniobras más complejas, las autoridades determinaron el cierre temporal del Puente Internacional Río Hondo entre el 1 de mayo y el 31 de agosto, periodo durante el cual el tránsito de vehículos particulares, transporte de carga y viajeros ha sido canalizado al Puente Internacional Chac-Temal.

El Puente Internacional Río Hondo es considerado una infraestructura estratégica para el desarrollo económico del sur del estado, ya que diariamente facilita el tránsito de turistas, trabajadores, comerciantes y transportistas entre México, Belice y otras naciones de Centroamérica.
Con esta modernización, las autoridades buscan garantizar un cruce fronterizo más seguro, eficiente y acorde con el crecimiento de la actividad comercial y turística que se registra en la región.



