Colaboración: JOSÉ MARTÍN RAMÍREZ PECH
La dirigencia del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y su chantaje político, quieren condicionar a la Presidenta Claudia Sheinbaum para que las candidaturas de Gobernador en el 2027 en San Luis Potosí y Quintana Roo sean para el verde.
A nivel político se ha reportado que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha intensificado su presión sobre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, utilizando su fuerza legislativa como moneda de cambio para asegurar candidaturas clave en San Luis Potosí y Quintana Roo rumbo a las elecciones de 2027.
La situación se resume en los siguientes puntos:
San Luis Potosí y el factor Ruth González: El punto de mayor fricción es el intento del gobernador Ricardo Gallardo por asegurar que su esposa, la senadora Ruth González Silva, sea la candidata a la gubernatura en 2027. La presidenta Sheinbaum ha expresado públicamente su rechazo al nepotismo y a las sucesiones directas entre familiares, lo que ha generado tensiones directas con el bloque del Verde.
Se ha señalado que el PVEM y el PT han utilizado su respaldo a iniciativas clave, como la reforma electoral, para exigir a cambio el control de gubernaturas en estados donde consideran tener “músculo” propio. Manuel Velasco, coordinador del PVEM en el Senado, ha advertido que, si Morena no apoya sus candidaturas en San Luis Potosí, el partido está listo para competir solo, argumentando que ya han ganado anteriormente sin alianza en esa entidad.
Quintana Roo: El Verde busca consolidar su influencia en este estado, donde ha fortalecido su estructura territorial. Junto con San Luis Potosí y Nayarit, Quintana Roo forma parte de las entidades que el PVEM reclama para encabezar la coalición en el próximo ciclo electoral.
Postura de Morena: La dirigencia de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde, ha puesto límites advirtiendo que no habrá alianzas automáticas si esto implica sacrificar los principios del partido o permitir prácticas que la presidenta ha cuestionado, como el nepotismo.
A pesar de estas tensiones por las candidaturas locales, tanto la presidenta como los líderes de la coalición han afirmado que la alianza federal se mantiene firme para dar continuidad al proyecto político hacia 2027.
El pulso político entre el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y la presidenta Claudia Sheinbaum ha escalado a un escenario de confrontación abierta por el control de las candidaturas a gobernador en 2027, particularmente en San Luis Potosí y Quintana Roo. Esta disputa no es solo electoral, sino que pone a prueba la coherencia ética de la “Cuarta Transformación” y la solidez jurídica de las nuevas reformas institucionales.
El “Chantaje” Legislativo.
Desde una perspectiva informativa, se observa un patrón de condicionamiento táctico. El PVEM ha utilizado su peso en el Congreso —necesario para aprobar reformas constitucionales como la electoral— como moneda de cambio para exigir autonomía en sus bastiones regionales.
San Luis Potosí: El gobernador Ricardo Gallardo busca que su esposa, la senadora Ruth González Silva, lo suceda en 2027. El PVEM argumenta que, al ser la fuerza mayoritaria en el estado, Morena debe ceder la candidatura para mantener la alianza nacional.
Quintana Roo: El Verde ha consolidado una estructura territorial que rivaliza con Morena, buscando encabezar la coalición en 2027, a pesar del rechazo de sectores ciudadanos que perciben un crecimiento desmedido de su influencia local.
La respuesta presidencial: Sheinbaum ha sido enfática: si los aliados insisten en perfiles que violen los principios éticos (como el nepotismo), Morena está dispuesto a romper la alianza a nivel estatal y competir solo en 2027.
El Combate al Nepotismo
El conflicto central es ético: la sucesión familiar directa. Para la presidenta, permitir que una esposa suceda a su marido es una regresión a las prácticas del “viejo régimen” que su movimiento prometió erradicar.
Nepotismo vs. Derechos: Mientras el PVEM defiende el “derecho político” de sus cuadros (como Ruth González) a competir, la ética política de la administración actual sostiene que la herencia de cargos públicos erosiona la democracia y la confianza ciudadana.
Encuestas: La presidenta ha señalado que, más allá de una opinión personal, las encuestas muestran que el pueblo no está de acuerdo con las sucesiones directas entre familiares.
La “Ley Esposa” y el Marco Legal
En el terreno legal, la disputa se ha trasladado a los tribunales y a las normativas de los partidos:
La Controversia de la “Ley Esposa”: En San Luis Potosí se aprobó una reforma (denominada “Ley Ruth” o “Ley Esposa”) que obliga a postular únicamente mujeres para la gubernatura en 2027. Esto ha sido impugnado por ciudadanos y partidos de oposición mediante Juicios para la Protección de los Derechos Político-Electorales (JDC), alegando que:
Viola la equidad: Al excluir a hombres, se argumenta que contraviene el artículo 35 constitucional.
Fraude a la ley: Se percibe como un mecanismo para despejar el camino a la esposa del gobernador, simulando una acción afirmativa de género para fines de nepotismo.
Estatutos de Morena: Jurídicamente, los estatutos de Morena prohíben el nepotismo a partir de 2027. Aunque el PVEM tiene sus propias reglas, la presidenta ha advertido que Morena no firmará convenios de coalición que validen candidaturas familiares, lo que dejaría al Verde sin el impulso del partido guinda.
Reforma Constitucional Federal: Existe una reforma para que, a partir de 2030, no pueda haber sucesión familiar inmediata en ningún cargo de elección popular. El conflicto actual es si este criterio ético debe aplicarse de facto desde 2027 mediante acuerdos políticos internos.



