Cancún, Quintana Roo. La entidad se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada para mexicanos deportados de Estados Unidos, de acuerdo con la organización CISVAC Fundación A.C., que reporta un aumento reciente en la atención a connacionales que regresan al país sin recursos suficientes, documentos vigentes o información clara para continuar su traslado.
El Aeropuerto Internacional de Tulum figura entre los puntos de ingreso más usados para estas llegadas. Desde ahí, algunos deportados se desplazan a Cancún para buscar cómo llegar a otros estados o, en algunos casos, para intentar rehacer su vida en la entidad.
Apoyo limitado y trámites pendientes
Marilyn Torres Leal, presidenta de CISVAC, explicó que una parte importante de las personas deportadas llega en condiciones complicadas. Según su estimación, cerca del 70 por ciento de quienes arriban por vía aérea estaría siendo canalizado hacia Quintana Roo.
Uno de los principales obstáculos es la falta de dinero. Aunque las personas deportadas reciben una tarjeta con un apoyo de 2 mil pesos para su traslado, la organización señala que en cerca del 80 por ciento de los casos atendidos recientemente no había recursos disponibles en ella.
A ello se suma la dificultad de regresar sin documentos actualizados. En esas condiciones, los connacionales deben localizar a sus familiares, resolver su situación documental y definir si volverán a sus lugares de origen o permanecerán en el estado.
CISVAC ha atendido a más de mil 800 personas
La organización informó que en lo que va del año ha brindado atención a aproximadamente mil 840 personas, en su mayoría mexicanos deportados. Su labor incluye orientación para obtener documentos como la CURP, apoyo en distintos trámites y acompañamiento para facilitar el retorno a otras entidades.
También ofrece información para quienes buscan empleo. No obstante, la falta de papeles en regla sigue siendo una barrera importante para incorporarse al mercado laboral formal, tanto en Quintana Roo como en otros estados.
Posible permanencia en la entidad
Torres Leal estimó que alrededor del 20 por ciento de las personas atendidas podría quedarse en Quintana Roo. El sector turístico representa una posibilidad de trabajo para algunos de ellos, aunque la ausencia de documentación continúa limitando sus opciones.
La organización ha detectado además llegadas en grupos numerosos durante las últimas semanas. Mencionó un caso de alrededor de 300 personas hace cuatro semanas y otros grupos posteriores de entre 60 y 80 deportados.
Proyecto de una casa para migrantes
Ante este escenario, CISVAC impulsa la creación de una casa para migrantes en Quintana Roo. La primera etapa del proyecto requeriría una inversión aproximada de 6 millones de pesos y tendría capacidad para atender a más de 400 personas.
La propuesta busca ofrecer un espacio de orientación y apoyo para quienes llegan al estado, ya sea para resolver su situación documental, trasladarse a otra entidad o permanecer en la región. Para la organización, el flujo de deportados confirma la necesidad de ampliar la atención a esta población en un punto que ya funciona como nodo de tránsito y recepción.
Conclusión
La llegada de mexicanos deportados a Quintana Roo expone una necesidad creciente de atención humanitaria, orientación legal y alternativas de reinserción laboral. Mientras CISVAC intenta ampliar su respuesta, la entidad sigue consolidándose como un punto clave de recepción y tránsito para esta población.



