Un nuevo conflicto sacude al servicio diplomático mexicano luego de que la embajadora de México en Belice, Martha Zamarripa, fuera señalada de presuntamente atrincherarse en la sede diplomática para evitar abandonar el cargo tras la conclusión de su encargo.
De acuerdo con reportes, el periodo de la diplomática concluyó el pasado 28 de febrero; sin embargo, presuntamente se negó a entregar las instalaciones y el control de la embajada, lo que habría generado tensión con autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

La situación se complica debido a que el Senado de la República ya aprobó el nombramiento de la nueva representante diplomática de México en Belice, Ana Luisa Vallejo Barba, quien deberá asumir el cargo como parte de la transición oficial.
Hasta el momento, la Secretaría de Relaciones Exteriores no ha emitido un posicionamiento oficial detallado sobre el conflicto, aunque fuentes diplomáticas señalan que se busca resolver la situación conforme a los protocolos del servicio exterior mexicano.

El caso ha generado atención dentro del ámbito político y diplomático, debido a que situaciones de este tipo son poco comunes en las representaciones de México en el extranjero y podrían derivar en una revisión administrativa del proceso de entrega–recepción en la sede diplomática.



