Docentes de Cancún y de otras partes de Quintana Roo se están organizando para llevar a cabo marchas y, posiblemente, una huelga en protesta por los recientes cambios en el sistema del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Los educadores argumentan que la reforma afecta gravemente sus ingresos, prestaciones y el derecho a una jubilación digna.
Entre las principales demandas de los docentes está la eliminación de las pensiones bajo el sistema de Afores, la eliminación del uso de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para calcular beneficios, y una jubilación basada en los años de servicio, en lugar de los 65 años impuestos por la reforma. También rechazan la reducción de prestaciones vinculadas al salario mínimo y los descuentos adicionales aplicados a bonos y compensaciones.
Durante una reunión el 25 de febrero entre padres de familia y maestros, se discutió la posibilidad de una huelga indefinida si no se llega a un acuerdo, y algunos padres expresaron su apoyo a la protesta, al considerar que la reforma también afecta negativamente la educación pública. Otros, sin embargo, se mostraron preocupados por el impacto que esta situación pueda tener en la educación de sus hijos.
Los maestros exigen una pronta respuesta y advierten que, de no existir un diálogo, tomarán medidas más drásticas.



