Por: Ines Arroyo
La rehabilitación de tuberías, la ampliación de plantas de tratamiento y la limpieza del cauce forman parte de la estrategia que México y Estados Unidos mantienen para disminuir la contaminación del río Tijuana, con proyectos que incluyen obras concluidas y otras cuya ejecución se prolongará hasta finales de 2027.
En el balance binacional presentado el 19 de octubre, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) informaron que durante septiembre concluyeron los trabajos en el interceptor Poniente y el colector Carranza, dos componentes de la red que transporta aguas residuales y cuya rehabilitación busca prevenir fugas y descargas ocasionadas por el deterioro de las tuberías.
Las acciones de mantenimiento también abarcaron el cauce del río. En territorio mexicano, el Gobierno de Baja California retiró 15 mil 778 metros cúbicos de azolve en un tramo de 3.7 kilómetros cercano a la frontera. En Estados Unidos, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) intervino aproximadamente cinco kilómetros mediante labores de limpieza, reparación de zonas erosionadas y mantenimiento de los bordos.
Uno de los objetivos de mayor alcance es incrementar la capacidad de tratamiento de la planta internacional de South Bay. Después de alcanzar un volumen de procesamiento de mil 533 litros por segundo en agosto de 2025, el proyecto contempla elevarlo a 2 mil 190 litros por segundo. La primera fase de construcción fue adjudicada en septiembre de 2026 y el diseño general de la ampliación se encuentra próximo a concluir.
En el lado mexicano, las obras buscan reducir el volumen de aguas residuales que llega al cauce y mejorar su conducción. El proyecto de compuertas prevé disminuir aproximadamente 210 litros por segundo de los caudales que ingresan al río. Su primera etapa tiene ocho de 11 tramos terminados, mientras que la segunda comenzó en septiembre y tiene como fecha estimada de conclusión los primeros meses de 2027.
A esta intervención se suma el desvío de alrededor de 438 litros por segundo de efluentes tratados de las plantas La Morita y Arturo Herrera hacia la presa Abelardo L. Rodríguez, con fines de recarga. La obra comenzó en febrero y tiene previsto concluir en diciembre de 2027.
La infraestructura de conducción también permanece bajo intervención. En el interceptor Oriente se han construido 778 metros de los mil 553 contemplados, mientras que en el colector Insurgentes se reportan 870 metros rehabilitados de un total de 5 mil 431. Las fechas previstas para terminar ambos trabajos son diciembre de 2026 y noviembre de 2027, respectivamente.
Otro punto prioritario es el emisor antiguo a presión, cuya sustitución abarcará 4 mil 267.2 metros de tubería. Las reparaciones urgentes ya comenzaron y, una vez concluida la obra, se prevé conducir los caudales hacia la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales San Antonio de los Buenos para su procesamiento, con el propósito de reducir el riesgo de vertidos sin tratamiento en los cañones transfronterizos.
La cooperación incluye, además, la rehabilitación de las plantas de bombeo Matadero y Laureles II, así como medidas para anticipar posibles inundaciones durante la temporada de lluvias. En paralelo, México coordinará un análisis integral del sistema de aguas residuales de Tijuana, cuya conclusión se proyecta para finales de 2027.
Los trabajos representan una respuesta de infraestructura a un problema ambiental que requiere coordinación sostenida entre ambos países. El cumplimiento de los calendarios, la operación adecuada de las instalaciones y la conclusión de las obras pendientes serán determinantes para alcanzar las reducciones de descargas previstas y mejorar las condiciones sanitarias de la región fronteriza.
FOTO: CHAANPAL NEWS




