Un investigador mexicano presentó una tecnología diseñada para enfrentar uno de los problemas ambientales más persistentes en Quintana Roo: el arribo de sargazo a las costas. Se trata de una máquina deshidratadora llamada Lamm, que, de acuerdo con su creador, podría procesar alrededor de 40 toneladas de macroalga por hora.
El proyecto ya fue construido y actualmente se encuentra en Querétaro, donde permanece a la espera de autorizaciones oficiales para su traslado. Según la información disponible, la intención es llevarlo a Quintana Roo para ponerlo a prueba en un esquema piloto de atención a playas afectadas por el recale de sargazo.
Una propuesta desarrollada durante más de una década
Su impulsor, Guillermo Pedro Rodríguez Ortiz, afirmó que el trabajo detrás de esta tecnología tomó 12 años y comenzó a partir de la llegada masiva de sargazo a la entidad a finales de 2011. También sostuvo que el desarrollo fue realizado de manera independiente, con recursos propios, y que cuenta con análisis avalados por distintas universidades.
De acuerdo con el investigador, la propuesta busca ir más allá de la recolección tradicional. Su planteamiento es deshidratar el sargazo para evitar que, al descomponerse al aire libre, genere contaminantes que pueden afectar tanto la salud como el entorno costero.
Qué busca evitar el sistema
Rodríguez Ortiz explicó que la deshidratación permitiría reducir la liberación de biogases como el ácido sulfhídrico y el metano, además de lixiviados asociados a la descomposición de la macroalga. Estos compuestos, según el proyecto, representan riesgos tanto para las personas como para el ecosistema de playa.
El interés por una solución de este tipo se da en un contexto de afectaciones recurrentes en destinos turísticos del Caribe mexicano, donde el sargazo ha impactado la imagen de playa, la actividad comercial y la experiencia de visitantes y habitantes.
Gestiones ante autoridades federales
Como parte de la estrategia para impulsar el proyecto, el equipo entregó la propuesta a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante su reciente visita a Chetumal. Además, busca acercamientos con la Semarnat, Fonatur y la Secretaría de Marina (Semar), instituciones que podrían ser clave para definir la viabilidad operativa y ambiental del plan.
La idea planteada es instalar un piloto con una flota estimada de siete máquinas: dos operando en el mar y cinco en tierra, con el objetivo de cubrir las playas del estado.
Por ahora, el proyecto sigue en fase de gestión institucional. Su eventual implementación dependerá de permisos, coordinación interinstitucional y de la evaluación oficial de su funcionamiento en campo.
Contexto
- La tecnología fue presentada como una solución mexicana para el sargazo.
- El equipo, según su creador, puede procesar hasta 40 toneladas por hora.
- El plan contempla un piloto en Quintana Roo con apoyo de autoridades federales.
Conclusión
La propuesta abre una posible ruta tecnológica frente al sargazo en Quintana Roo, pero su aplicación real dependerá de permisos, evaluación técnica y coordinación con autoridades federales.



