Las filtraciones de agua en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Cancún volvieron a quedar en evidencia luego de que un pasajero denunciara haber recibido su maleta abierta y mojada al aterrizar en el destino. El caso se suma a los señalamientos de trabajadores del recinto, quienes aseguran que las goteras y la acumulación de humedad ya afectan de forma directa las áreas donde circula el equipaje.
De acuerdo con los testimonios recopilados, el problema no se limita a daños en la infraestructura. Empleados del aeropuerto sostienen que en algunos puntos el agua cae de manera constante y que la situación resulta especialmente delicada en las bandas transportadoras, donde las maletas permanecen expuestas a la humedad mientras avanzan hacia su entrega a los pasajeros.
Un reclamo que expone el problema
El viajero afectado difundió su experiencia en redes sociales. Según su relato, al recoger su equipaje encontró la maleta abierta y con agua en el interior, lo que dañó parte de sus pertenencias. El pasajero aseguró además que dentro de la valija llevaba documentos y objetos delicados, resguardados durante el viaje para evitar justamente este tipo de contratiempos.
En su denuncia, el usuario también afirmó que, al intentar reportar lo ocurrido, encontró dificultades para obtener atención inmediata. Señaló que el personal de plataforma minimizó el incidente y que no recibió una respuesta clara para levantar el reporte correspondiente. Este tipo de quejas aumenta la preocupación entre los usuarios, especialmente en una terminal que recibe a miles de viajeros nacionales y extranjeros cada día.
Trabajadores describen goteras y humedad en zonas clave
Fuentes laborales del aeropuerto, que pidieron reservar su identidad, indicaron que las filtraciones son recurrentes y que en algunos sectores el agua llega a acumularse de tal manera que incluso provoca que los pasajeros se mojen al transitar por ciertas áreas. Según estas versiones, el problema se ha vuelto más visible en espacios vinculados con el manejo del equipaje, donde una falla de este tipo puede traducirse en daños materiales para los usuarios.
Además del desgaste en la operación diaria, la situación plantea riesgos adicionales. La presencia de agua en zonas de tránsito puede generar resbalones y caídas, además de complicar el traslado y resguardo de maletas, mochilas y otros objetos personales. En un aeropuerto, donde la rapidez y la seguridad son esenciales, cualquier filtración adquiere una dimensión mayor por el impacto que tiene sobre pasajeros y personal.
Un llamado a revisar el mantenimiento
El aeropuerto de Cancún es una de las principales puertas de entrada al Caribe mexicano y opera bajo la administración del Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur). Por ello, las denuncias sobre filtraciones y daños en el equipaje abren interrogantes sobre el estado de mantenimiento de la terminal y sobre la capacidad de respuesta ante incidentes que afectan la experiencia de los viajeros.
Hasta ahora, las versiones conocidas provienen del testimonio del pasajero afectado y de trabajadores del aeropuerto. Aunque no se presentaron imágenes que documenten todas las filtraciones señaladas por el personal, los relatos coinciden en que el problema existe y merece atención. Más allá del daño a una maleta, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de atender con rapidez las fallas estructurales en una instalación de alto tránsito.
Por el momento, el caso refleja una preocupación compartida por usuarios y empleados: que una terminal con intensa actividad turística no solo cumpla con la operación básica, sino también con condiciones adecuadas para proteger a quienes transitan por ella y para resguardar su equipaje en buen estado.
Conclusión
Las denuncias sobre filtraciones en la Terminal 2 del aeropuerto de Cancún vuelven a poner bajo escrutinio el mantenimiento de una de las instalaciones más transitadas del Caribe mexicano, especialmente por el impacto que estos incidentes pueden tener sobre la seguridad y el equipaje de los pasajeros.



