TULUM.— La administración municipal de Diego Castañón Trejo enfrenta cuestionamientos por la situación de sus finanzas al cierre del año, luego de que proveedores del Ayuntamiento reportaran retrasos en sus cobros y surgieran dudas sobre la capacidad de la Tesorería para cubrir prestaciones laborales de diciembre.
De acuerdo con testimonios recabados entre prestadores de bienes y servicios, hay facturas pendientes desde hace varios meses, en algunos casos con rezagos de seis a ocho meses. Aunque los señalamiento apuntan a problemas de liquidez, hasta ahora no se ha difundido un informe financiero actualizado que permita confirmar el alcance de los adeudos o explicar con precisión las causas de los atrasos.
Proveedores en espera y falta de información oficial
Los retrasos en pagos han generado preocupación entre empresas y particulares que trabajan con el gobierno municipal, ya que los montos pendientes afectan su operación cotidiana. Sin embargo, los datos disponibles no permiten establecer con certeza si la administración enfrenta una caída de ingresos, una reprogramación del gasto o simplemente un desfase temporal en sus pagos.
La falta de claridad también ha alimentado preguntas sobre el comportamiento de la recaudación municipal durante 2026, especialmente en un contexto en el que faltan pocas semanas para el cierre del ejercicio fiscal y para el pago de obligaciones laborales de fin de año.
El antecedente del crédito de 50 millones de pesos
Entre los elementos que hoy vuelven a ser observados está el crédito bancario por 50 millones de pesos contratado con Banorte en diciembre de 2025. En aquel momento, la Tesorería Municipal lo relacionó con el cumplimiento de obligaciones laborales, entre ellas aguinaldos y compromisos obrero-patronales.
No obstante, ese financiamiento no necesariamente cubrió por completo el gasto total de prestaciones, ya que también fue vinculado con otros conceptos. Por ello, para dimensionar su impacto real sería necesario revisar la documentación presupuestaria del Ayuntamiento y conocer cuánto se destinó efectivamente a salarios, aguinaldos y otros pagos de fin de año.
Servicios públicos y turismo, otros factores bajo observación
Las dudas financieras se suman a reclamos ciudadanos por el estado de calles y servicios públicos. En distintas zonas de Tulum persisten baches, deterioro de la carpeta asfáltica y problemas de encharcamiento, mientras que el programa emergente de bacheo anunciado por el gobierno municipal habría concentrado sus primeras acciones en el Centro.
Colonias como Maya Pax, La Veleta y Cristal, así como otros sectores periféricos, continuaban en espera de atención conforme al calendario municipal. A la par, también se mantiene bajo observación la actividad turística, afectada por meses de baja ocupación y por la presencia de sargazo en playas, factores que comerciantes y prestadores de servicios señalan como complicaciones para mantener sus operaciones.
En este escenario, el impacto de la desaceleración turística sobre la recaudación del Ayuntamiento no puede asegurarse sin informes financieros que lo acrediten. Lo que sí está claro es que las condiciones económicas locales forman parte del entorno en el que la administración debe cerrar el año.
Trabajadores esperan certeza sobre sus prestaciones
El principal foco de preocupación está en el pago de salarios y prestaciones de diciembre para más de mil trabajadores del Ayuntamiento. Aunque en octubre funcionarios municipales aseguraron que esos compromisos estaban garantizados, los señalamientos de proveedores y la ausencia de información actualizada mantienen abiertas las dudas sobre la disponibilidad real de recursos.
También sigue pendiente conocer con precisión cuánto erogó el municipio durante 2024 y 2025 por aguinaldos, canastas y otras prestaciones, así como si existe alguna propuesta de financiamiento adicional para afrontar el cierre de 2026. Por ahora, no se ha confirmado una nueva solicitud de crédito.
Ante este panorama, la exigencia central es la misma: transparencia. Publicar cifras actualizadas permitiría conocer el monto de los adeudos, el estado de las finanzas y la capacidad del Ayuntamiento para cumplir sus obligaciones sin comprometer el siguiente ejercicio fiscal.
Conclusión
Tulum llega al cierre del año con presiones simultáneas sobre su caja, sus proveedores y sus compromisos laborales. En ausencia de datos financieros actualizados, la exigencia de transparencia a la Tesorería y al gobierno municipal se vuelve clave para conocer la verdadera capacidad del Ayuntamiento de cumplir sus obligaciones.



