Visión Intercultural
Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com
Hace unos días la autoridad electoral de Colombia anunció oficialmente el triunfo del candidato de oposición, de la Espriella, sobre el candidato oficialista, Cepeda, en la segunda vuelta, aunque por estrecho margen. Los analistas coinciden en que el ganador representa la tendencia política de derecha, mientras que el oficialista representaba la continuidad de un gobierno de izquierda.
La historia es semejante en Perú. La candidata Fujimori, considerada de derecha, ganó por estrecho margen en la segunda vuelta (matemáticamente no hay forma de revertir los resultados expuestos por la autoridad electoral), el anuncio oficial será la primera semana de julio. Fujimori ganó en su cuarto intento, mientras que de la Espriella lo hizo en su primer intento.

En 2022 Lula, supuestamente de izquierda, le ganó a la derecha de Bolsonaro por estrecho margen. Hay elecciones en Brasil en octubre 2026 y todo parece indicar que no será fácil la reelección de Lula ante el candidato de derecha, el hijo de Bolsonaro, especialmente teniendo como contexto el micrófono abierto en la reunión del G-7 en Francia donde Lula dijo que no se consideraba un político de izquierda.
En 2023 Milei, de derecha, le ganó al oficialismo de izquierda en Argentina, también en una segunda vuelta.
En una segunda vuelta electoral que se llevó a cabo en noviembre de 2024, Uruguay eligió presidente a Yomandú Orsi, con un perfil de centroizquierda.

En abril de 2025 Noboa, conservador de centroderecha, fue reelegido presidente de Ecuador. En octubre de 2025, también en una segunda vuelta, Rodrigo Paz ganó la presidencia de Bolivia ante el izquierdista Luis Arce. Paz se ubica, de acuerdo con analistas en la centroderecha del espectro político. Este mismo año, en diciembre, Chile eligió a Kast, de tendencia derechista, como presidente en una segunda vuelta electoral.
El recuento anterior claramente muestra una tendencia de cambio en el espectro político en América del sur, el viraje es hacia la derecha. ¿Cómo se explica estos cambios? ¿Hay un cambio en ideología por parte de la sociedad o es cansancio y castigo a sus gobiernos?
Ésta son algunas de las preguntas importantes de entender y atender, motivo de estudios y discusiones por parte de analistas políticos y especialmente para quienes viven de asesorías políticas profesionales, sea a nivel local, estatal o nacional.

Las preguntas no solo aplicarían a América del sur. Ahí están los cambios en los Estados Unidos de Trump a Biden y de nuevo a Trump. Hay ciclos e indicadores que hay que definir y medir con toda claridad y honestidad para que con base en datos sólidos se diseñen políticas para manejar campañas. No siempre el hecho de que a una persona se le identifique con alguna tendencia política, de izquierda, derecha o centro, y sus combinaciones, implica que la estrategia de manejo de campaña sea igualmente en esa dirección. La confesión de Lula en el G-7 da luz a esta hipótesis. Lo que es notorio es que hay una tendencia a que el partido en el gobierno tiene la mayor probabilidad de perder elecciones cuando la sociedad se da cuenta que no respondió a las demandas ni a las promesas, ni ofreció opciones claras y viables para mejorar las condiciones de todos los grupos socioeconómicos, no solo de los pudientes.
Las sociedades que tendremos elecciones en años venideros debemos aprender de los cambios en otros países.
Es cuanto.
Punto y aparte. La ola de calor extraordinaria que afecta a Europa hubiera sido impensable tan solo hace unos cuantos años. Es el calentamiento global por causas de origen antropogénico.



