El acceso libre a las playas de Tulum continúa siendo un tema de debate en Quintana Roo. La gobernadora Mara Lezama anunció avances para atender la demanda ciudadana; sin embargo, las medidas presentadas han provocado inconformidad, ya que privilegian principalmente a los residentes del municipio y no a la población en general.
Tras una reunión con el General Adolfo Héctor Tonatiuh Velasco, director del Grupo Mundo Maya, se informó que el ingreso a las playas será posible de dos formas:
- Acceso peatonal por la playa Mangle, desde el acceso sur.
- Acceso vehicular a través del Parque El Jaguar, gratuito únicamente para residentes de Tulum que acrediten domicilio con identificación oficial (INE).
Aunque Lezama aseguró que este es “solo el comienzo”, usuarios en redes sociales han manifestado su descontento, señalando que el libre acceso no es real para quienes no viven en Tulum y que las restricciones aparecieron tras la construcción del Parque El Jaguar.

Entre las principales quejas de la población destacan:
- El trayecto a pie de más de un kilómetro hasta la playa, considerado un obstáculo para personas mayores, familias con niños o con movilidad limitada.
- La ausencia de estacionamiento gratuito, pues el uso del Parque El Jaguar implica un costo.
- La prohibición de ingresar con alimentos y bebidas, lo que obliga a consumir en clubes de playa o establecimientos de la zona.
Habitantes de Quintana Roo y visitantes de estados vecinos como Yucatán han solicitado que se reviertan estas medidas y se restituya el acceso irrestricto que existía antes.

Aunque el gobierno estatal busca presentar los cambios como un avance, la percepción ciudadana refleja molestia y un llamado a políticas más incluyentes que garanticen playas libres para todos, no solo para los residentes locales.




