La Reserva Estatal Santuario de la Tortuga Marina Xcacel – Xcacelito abre sus puertas al uso público tras 210 días de cierre.

Acorde a los protocolos indicados por el gobernador Carlos Joaquín, recibirá visitantes siempre y cuando el semáforo epidemiológico estatal permanezca en amarillo, informó el Secretario de Ecología y Medio Ambiente Efraín Villanueva Arcos.

El director del Instituto de Biodiversidad y Áreas naturales Protegidas Rafael Robles de Benito expresó que, desde el jueves 17 de diciembre la Reserva Estatal Santuario de la Tortuga Marina Xcacel – Xcacelito permanece abierta en horario de 10 a 16 horas de martes a domingo.

Es un lugar para entrar en contacto con la naturaleza y disfrutar de sus playas.

A consecuencia de la situación sanitaria la Reserva permaneció cerrada 167 días, abriendo el día 8 de septiembre tras la publicación del semáforo indicando el color amarillo, del 7 al 13 de ese mismo mes.

Con el paso de la tormenta tropical Gamma el día 3 de octubre, la infraestructura de uso público y del campamento Tortuguero sufrieron graves daños, por lo que las autoridades tomaron la determinación de cerrar el área a partir del 4 de octubre, por razones de seguridad de los visitantes.

Las acciones de limpieza, reparación y rehabilitación de las áreas del Santuario iniciaron inmediatamente, contando con el apoyo del gobierno del estado, municipio de Tulum, ONG e iniciativa privada, sin embargo, ante las afectaciones de los huracanes Delta y Zeta estas acciones demoraron su avance.

Al finalizar la temporada de anidación de las tortugas marinas en el Santuario, fue posible rehabilitar y acondicionar los servicios sanitarios del campamento Tortuguero para el uso de visitantes.

Se permitirá un aforo de 60%, siguiendo los protocolos de la sana distancia, el uso de cubrebocas, y todo lo pertinente al código de la nueva normalidad, además del reglamento interno del Santuario, que prohíbe la introducción de bebidas embriagantes, mascotas, música, recolección de material pétreo o biológico, el uso de productos no biodegradables, cigarrillos, drones y el tránsito sobre y a través de la vegetación de la duna costera para la conservación del hábitat de anidación de las tortugas marinas; se puede ingresar agua y frutas a la playa.