En Francia un grupo de policías asistió al llamado de una mujer que había sido amenazada por su esposo; en el lugar el hombre asesinó a tres de ellos e inició una persecución tras huir de la escena del crimen.

Los hechos se llevaron a cabo en una zona montañosa localizada en Saint-Just, al suroeste de Lyon, donde habitaba la mujer que solicitó la ayuda policial para ser protegida de su marido.

Al arribar al lugar, el hombre abrió fuego contra los agentes y terminó con la vida de tres de ellos mientras que otro resultó herido.

En el afán de salvarse, la mujer subió al tejado y después el hombre prendió fuego a la casa para culminar su crimen huyendo del lugar.

Posteriormente, unos 300 policías fueron enviados para buscarle hasta que más tarde apareció muerto en extrañas circunstancias y la víctima quedó bajo protección policial, de acuerdo a la información brindada por un portavoz del servicio de gendarmería.

El asesinato provocó revuelo a nivel nacional y también ejerció presión sobre el gobierno francés para ofrecer mayor protección a sus agentes, petición que han hecho los mismos policías.
En 2019, 146 mujeres fueron asesinadas por sus parejas en Francia, según el Ministerio del Interior, lo que desarrolló una campaña nacional contra la violencia doméstica.