La mañana de este viernes 29 de enero usuarios de la red social Twitter posicionaron en tendencias la noticia de que el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habría sufrido una embolia cerebral a causa del Covid-19 que padece desde hace algunos días.

La información fue desmentida por la Secretaria de Gobierno de México, Olga Sánchez Cordero, en la mañanera del mismo viernes afirmando que el presidente Andrés Manuel se encuentra bien de salud y en optimas condiciones mientras se recupera rápidamente.

Por su parte el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, reiteró que en general la salud del presidente López Obrador es “muy buena, está tranquilo, de buen humor, deseoso de poder incorporarse a sus actividades cotidianas, desde luego tiene que permanecer unos días más en aislamiento y reposo relativo”.

“Ha evolucionado muy bien, estamos muy contentos por ello. El presidente está prácticamente asintomático, y está sumamente activo”, informó.

En conferencia de prensa, el funcionario federal señaló que este jueves conversó con el jefe del Ejecutivo, quien dijo, da seguimiento “estrecho” al tema de adquisición de vacunas contra coronavirus, “que se concreten los contratos”.

De igual manera se refirió a la infodemia respecto a la salud del mandatario, de quien en redes sociales se mencionaba que habría tenido un problema neurológico, incluso una parálisis facial, lo que calificó de “absurdo”.

“Estuvieron circulando en redes sociales, principalmente en WhatsApp, mensajes fuera de lugar, diciendo que el presidente había tenido un problema neurológico, posiblemente hemorrágico o que tenía una parálisis facial o de alguna parte del cuerpo. Esto es absolutamente falso, absurdo, y es claramente un mensaje que busca dañar no solamente la imagen del presidente sino la integridad del Estado Mexicano. Hay que tener muchísimo cuidado con este tipo de desinformación”, alertó.

El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer que no descarta la posibilidad de crear una red social alternativa en México, para no lidiar con la “censura” de otras aplicaciones mundialmente conocidas.

El mandatario federal ha reiterado que esto sólo sería una estrategia para asegurar que en el país haya libertades y se evite la censura, porque afirma que es un compromiso que tiene su gobierno.

“Que se busquen opciones, alternativas, aclaro, para garantizar la libertad, por la libertad y para que en México no haya censura” destacó López Obrador.

En la generación de la red social o aplicación podrían participar el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) e incluso podría incluirse a la Secretaría de Gobernación (Segob).

Por otra parte, el Presidente de la República Mexicana comparó a Facebook y Twitter con la Santa Inquisición ya que tienen políticas que, de acuerdo a él, van en contra de la libertad de los usuarios.

De igual forma resaltó la “invasión a la intimidad” en la que incurren las ya mencionadas aplicaciones; reclamando la forma en la que las empresas que se dedican a la mensajería digital pueden conocer gustos y acciones a través de la actividad y charlas de las personas.

En días pasados la suspensión de cuentas oficiales que distintas redes sociales aplicaron a Donald Trump tras divulgar información falsa e incitar revueltas, fue criticada por AMLO.

Los líderes de Google, Facebook y Twitter han sido citados este miércoles ante el Senado de los Estados Unidos para testificar en una investigación sobre la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones.

Dicha ley propone multas y penas de cárcel de hasta dos años para quien facilite el acceso de menores a informaciones o imágenes indecentes, obscenas o pornográficas en internet o en los servicios de acceso a la comunicación electrónica.

También se tratarán políticas contra las llamadas «fake news» (noticias falsas). Una gran preocupación por la posible injerencia extranjera y la propagación de informaciones sesgadas en la próxima cita electoral del 3 de noviembre.

Los legisladores examinarán las propuestas para modernizar esta ley, aumentando la transparencia y la responsabilidad entre las grandes empresas de tecnología por sus prácticas de moderación de contenido y exploración del impacto de las plataformas publicitarias en el periodismo y la privacidad del consumidor.

Los principales servicios digitales se han marcado un objetivo este año: desactivar las campañas que intentan influir y manipular al electorado.

Por su lado los senadores estadounidenses cuestionarán las medidas de estas plataformas, en especial de Facebook, para frenar la desinformación, el uso de datos o los fraudes online.

Los ejecutivos han aceptado comparecer voluntariamente en una audiencia en el Congreso prevista para el 17 de noviembre para evaluar las medidas adoptadas para proteger la democracia durante las elecciones.

Facebook es el principal enemigo en estos momentos y la gran preocupación por su capacidad de influencia en el electorado, por lo que ya se ha preparado una serie de medidas de emergencia que incluye, entre otras cosas, reducir la difusión de publicaciones y ajustar las fuentes de noticias de los usuarios.