VISIÓN INTERCULTURAL
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Francisco J. Rosado May PROFESOR INVESTIGADOR DE TIEMPO COMPLETO EN LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL MAYA DE QUINTANA ROO

Estimados Gaspar, Melchor y Baltazar.

De antemano sé que no hay evidencia científica de su existencia, pero no por eso dejamos de esperar con ansia cada seis de enero para plantear deseos. Es muy conveniente porque estamos apenas iniciando el año, y quizá varios de esos deseos puedan convertirse en realidad.

Ustedes seguramente ya saben que no es el Covid19 o la vacuna, ni el empleo, economía o seguridad pública; mucho menos el medio ambiente, lo que está en la mente de muchas, demasiadas, personas. Lo que domina es el tema de política, de los posibles candidatos y de los acomodos y reacomodos en las diferentes posiciones que se abren.

No entiendo esa lógica, ¿serían tan amables de explicarla? Posiblemente es porque, una vez mas, la gente confía en que sus decisiones de elección serán las adecuadas y las personas que ocupen los cargos establecerán las condiciones para la solución de los otros grandes problemas. Esta forma de pensar, tampoco la entiendo. La historia nos ha demostrado que las equivocaciones son reiteradas. Quizá valga la pena que ustedes ejerzan alguna influencia en los partidos para que apuesten por personas con buena formación, experiencia y antecedentes para nominarlas al cargo de elección popular.

Este 2021 se llevará a cabo la mas grande, por la cantidad de posiciones, de las elecciones en nuestra historia. Si bien en Quintana Roo son las diputaciones federales y presidencias municipales las que estarán en juego solamente, no estamos exentos a ser partícipes o testigos de una lucha enconada donde, de acuerdo con analistas, la guerra sucia será lo que marque el tono de las campañas. ¿Podrían ustedes, ejercer su magia para provocar un cambio donde prevalezcan las propuestas y los debates civilizados? Existe el temor fundado a que las campañas de lodo (por decir lo menos) no solo provocan polarización negativa de nuestra sociedad, sino de que nos estanquemos en nuestra urgente recuperación económica, ambiental, social, …escenario donde todos perdemos.

La pobreza será nuevamente instrumento de posicionamiento. También veremos como grupos políticos utilizan y manipulan a indígenas, cada grupo o partido tendrá alguna figura u organización indígena que le otorgue alguna legitimidad para reclamar el voto. Una vez más, sin una organización propia y sin reclamar un posicionamiento de fondo, estructural, los indígenas serán utilizados. Como entre ustedes, Reyes Magos, no hay representatividad indígena o de mujeres, espero que al menos tengan la simpatía y voluntad para entender la necesidad, mejor expresado como urgencia, de que los políticos, hombres y mujeres, tengan la sensibilidad suficiente para no cometer los mismos abusos. ¿Será mucho pedir? Divide y vencerás ha sido la fórmula que le ha dado resultados al sistema. ¿Hasta cuando?

Por las condiciones actuales, inéditas para muchas generaciones, donde enfrentamos la pandemia, pobreza y bajo, demasiado, crecimiento económico y desarrollo, la sabiduría de nuestros políticos, hombres y mujeres, debe prevalecer, estar a la altura de los retos. Nuestra sociedad necesita cambios profundos, estructurales, conceptuales, de formas de trabajo. Lo que hagamos todos, incluyendo la buena selección de candidatos y la decisión electoral este 2021, marcará nuestro futuro como nunca. ¿Cómo podrían ayudar ustedes?

No olvidemos que, como señala Jeff Bridges, estamos viviendo el pasado de nuestro futuro. ¿Cuál es el futuro que necesitamos? ¿Cuál es el que estamos construyendo? La decisión está en nuestras manos …y en nuestro voto.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

DESPACITO Y BUENA LETRA

DR. RUSSELL CERÓN-GRAJALES DOCTOR EN DERECHO Y PROFESOR-INVESTIGADOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. CANDIDATO A DOCTOR EN ECONOMÍA POR LA UNAM.

 

A partir de la desgravación a tarifa cero del conjunto de sectores comprometidos en el TLCAN, las tres naciones de América del Norte pasaron de ser competidoras entre sí, a la superior condición de socios económicos y comerciales.

Y ya como socios, en ruta de integración y consolidación como una verdadera economía regional. Una economía de escala, presta y dispuesta a la gran competencia global.

Es por ello que resultan tan desafinadas e insostenibles algunas de las medidas que con tal desenfado ha dictado la actual administración nacional, en materia energética y de inversión directa, principalmente. Medidas de jurídica inconsistencia, puesto que los pactos internaciones en vigor son ley suprema de toda la Unión, conforme las determinaciones del artículo 133 constitucional, y de la correlativa Convención de Viena.

Reductos de contencioso potencial, y cuya deshonra sólo terminaría por exponer la viabilidad de México como parte integrante del T-MEC, y como actor relevante de la competitiva economía internacional.

Un nuevo ciclo político está por iniciar en los Estados Unidos de América. Decurso que habrá de incidir en notables reajustes y redefiniciones para nuestro país. El caudal de obligaciones que impone el T-MEC, no podrá tan impunemente desconocerse y quedar a merced de estridentes y provincianas decisiones.

Muchos no están aún tan claros de que, desde el TLCAN-94, México está participando, muy de lleno, en las más competitivas ligas mayores, y no precisamente en torneos interbarrios. Y lo está haciendo en equipo con la mayor potencia del mundo. No con los más perfumados forajidos del rumbo.

En la conducción de la gran nave vecina, un piloto serio, profesional y muy experimentado. Y junto con él, una poderosa y formal vicepresidenta, de gran talante por su liderazgo y escrúpulo en el mundo de la alta judicatura estadounidense.

No es ya la era de un incierto y errático magnate, curtido en el mundillo de los particulares negocios inmobiliarios, y de los frívolos y superficiales ‘reality shows’ y certámenes universales de la belleza.

Ser socio plus de la potencia prima, así como de otra de las más prósperas economías, como es Canadá, debería ser acicate para una conducción mexicana más seria y razonable, que pugne por fortalecer la integración exitosa del selecto equipo de los tres.

¡Venturoso Nuevo Año!

JORGE MARTÍNEZ LUGO
Periodista y Académico.

“Miedo en Chetumal”, es el título de la columna con la que inicia el espléndido libro digital que circula en internet en días recientes, de los autores Carlos Barrachina Lisón y Nicolás Lizama Cornelio “Colinas”. Es un libro de periodismo convertido en literatura.

El miedo, es uno de los ejes de análisis de la muy atinada colección de 139 columnas políticas y 41 caricaturas periodísticas, publicadas en medios digitales entre 2016 y 2020 y que nos presentan en una muy bella edición, con el título: Quintana Roo: Gobierno y élites políticas, bajo el sello de Editorial E-Dae.

“Muy decepcionado” es el nombre de la caricatura que ilustra la portada, en la que se observa la geografía humanizada del estado de Quintana Roo, sentado cansino en una vieja silla, lleno de curitas y cicatrices en todo el cuerpo, hablando para sí mismo: “Una muy sabia lección de las campañas: no todo lo que brilla es oro”.

Ambos ejes de análisis, opinión y crítica política, conducen al lector a lo largo de tres capítulos, en los que los autores dividieron la obra: Campaña 2016, Gobierno y Élites políticas.

Los autores se enfocan en el grupo “Finanzas” y el grupo “Tepito” que rodean al actual gobernador, además de los grupos Félix-Borge y Joaquín, además de los partidos y actores políticos que actúan individualmente en el estado y los municipios.

EL MIEDO

El primer eje, el miedo, se vivió en la burocrática Chetumal y el sur de Quintana Roo durante el infame gobierno de Borge. Miedo desde un principio, ante la descarnada “reingeniería” administrativa, como se nombró eufemísticamente al despido masivo y recorte de salarios para hacer frente a la mega deuda heredada por el corrupto gobierno de Félix, personificación de la nueva generación de jóvenes gobernantes con los que el priismo regresaba al poder.

Miedo, que llegó al límite del terror durante el último año, ante la amenaza borgista contra los servidores públicos que mostraran alguna simpatía por UNE, aunado a la coacción para que votaran por el partido del gobierno, como si los trabajadores le pertenecieran a la élite en el poder como un “derecho de pernada” política, para usar un término de Jorge González Durán en su impecable prólogo del libro.

El mismo miedo, que se volvió a repetir cuando los nuevos integrantes del gobierno del cambio llegaron a las dependencias pateando puertas y, contrario al discurso de CJ de que los trabajadores iban a ser respetados, impusieron un clima de terror ante los nuevos despidos contra los mandos intermedios y personal de confianza, cuando la gran mayoría, también hartos, dieron el triunfo de manera silenciosa al tan anhelado cambio.

DECEPCIÓN

Decepción, el segundo eje de Barrachina y Lizama, ante un cambio que desde el comienzo enseñó el cobre, con un plan de gobierno que llegó retrasado y que fue elaborado por despachos externos al estado y por la élite proveniente de Puebla, simulando una apresurada consulta, como en los viejos tiempos, ¿cuál cambio?

Conforme va avanzando la lectura de las columnas y las caricaturas, la decepción estatal se funde con la decepción nacional, ante otra esperanza que tiende a perderse y que está dando pauta a que las élites estatales que creíamos derrotadas o alejadas, estén ya trabajando para retornar al control de las arcas estatales.

Vaya una sincera felicitación a ambos autores, por esta obra en la que lograron fusionar las ciencias políticas y la expresión artística, para ofrecernos un documento valioso y estéticamente agradable.

El análisis del juego político de las élites, a cargo de Barrachina, doctor en Ciencia Política y catedrático de la Universidad de Quintana Roo, se conjuga con la caricatura que “es un dardo certero, sirve para desnudar al rey y a su corte” como afirma Colinas en su excelente introducción del libro, en la que agrega: “El ‘monero’ cumple las fantasías del lector, de salir del anonimato y gritar que todos los gusanos son hijos de la misma guayaba”.

Quintana Roo: Gobierno y élites políticas es un libro de lectura imprescindible, resultado del ejercicio periodístico cotidiano a lo largo de un lustro que, leído a lontananza, permite alcanzar una visión más completa y mejor comprensible del devenir político de nuestro Quintana Roo, atrapado en el miedo y en la decepción. El lector tiene la última palabra.