Después de tres largos años de debate y tras recibir la orden del Poder Legislativo, el martes 12 de enero del presente año se dio a conocer el reglamento emitido por el Gobierno Federal que cuenta con las recomendaciones del organismo regulador sanitario COFEPRIS y de la Secretaría de Salud para la regulación del avance médico y científico de la Marihuana medicinal en México.

Con dicho reglamento se buscan cubrir 4 puntos esenciales que cubren la regulación, el control, el fomento y la vigilancia sanitaria del cannabis como materia prima, sus derivados farmacológicos y los medicamentos a base de la Marihuana.

Punto 1. Producción primaria para abastecer la fabricación de insumos para la realización de diagnósticos, preventivos, terapéuticos, de rehabilitación y cuidados paliativos, así como generar materia prima para investigación y producción de semilla.

Punto 2. Investigación para la salud y farmacológica.

Punto 3. Fabricación de derivados farmacológicos y medicamentos.

Punto 4. Médicos para la realización de diagnósticos, preventivos, terapéuticos, de rehabilitación y cuidados paliativos.

La salida del reglamento había sido retrasada luego de que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) pidiera presupuesto adicional para ejecutar las labores que le impone el nuevo ordenamiento, por ello las negociaciones con la Secretaría de Hacienda llevaron varias semanas.

El documento publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se integra de 80 artículos y 4 transitorios que se divide en 6 títulos: disposiciones generales, laboratorios de control de calidad, de los fines del cannabis, de la importación, de la exportación, de los establecimientos para la atención médica que suministren medicamentos de cannabis y de la publicidad y comercialización.

El director jurídico de la asociación Procanna, Iñigo Labarri, comentó en entrevista que lo importante de este reglamento es que ya finalmente se está resguardando las actividades de siembra, cultivo y cosecha para el uso terapéutico de las sustancias derivadas de la planta.

Procanna es una organización que se dedica a ayudar a campesinos de zonas serranas del país con capacitación, infraestructura y asesoría legal para generar cultivos sustentables y detonar riqueza en zonas abandonadas.

Las actividades contempladas en los artículos 234 y 235 de la Ley General de Salud, que hablan de la siembra, cultivo, cosecha, transformación, comercialización, transporte, Investigación y Desarrollo, son actividades ya reguladas por el Reglamento de Insumos de la Salud (RIS), así como el aspecto de control sanitario de productos y servicios; también el que ve todo en materia de publicidad y en materia de investigación.

En esta nueva regulación se introdujeron conceptos como calificación de semilla, permisos de siembra, de igual manera, cuestiones de asesorías como lo relativo a terceros autorizados, laboratorios de prueba, cuestiones de publicidad y otros puntos importantes para el impulso y ordenamiento del uso terapéutico de los derivados de la mariguana.

Algo importante a destacar es que en este reglamento no se hace clara distinción entre un cannabis psicotrópico y uno no psicotrópico (lo cual se define en función de si tiene más o menos de 1% de TetraHidroCannabidiol THC), pues para la Cofepris no hay diferencia dado que se está hablando de productos medicinales. En este caso quedan fuera los suplementos alimenticios y otros productos derivados de cannabis que no tienen nada que ver con el aprovechamiento terapéutico de la planta.

El retraso por años en la salida del reglamento llevó a amparos diversos y ello, a su vez, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a imponer la orden al Ejecutivo para que emitiera dicho reglamento a fin de armonizar la normatividad para que la medicina en México pueda aprovechar el uso terapéutico de los derivados de la mariguana y su correspondiente investigación y desarrollo de productos terapéuticos.

Un cóctel compuesto por nueve bacterias, hongos y enzimas naturales es posible degradar de manera rápida los metales pesados como el arsénico, cobre y manganeso que se encuentran en el sargazo; esto fue logrado por el científico suizo Elio Bortoli.

Esto permitiría aprovechar la macroalga para generar composta, alimento para ganado, elaboración de ladrillos para la construcción o material para fabricar suelas de zapatos sin peligro alguno.

El descubrimiento ha sido patentado en México, Estados Unidos y Europa con certificado de producto orgánico que busca acabar con la arribada masiva de sargazo que ahuyenta los turistas, particularmente en Quintana Roo.

Alejandro Moreno, Director de Geolife México, que es la empresa distribuidora de la ya mencionada tecnología, explicó que con el tratamiento se acelera la degradación del sargazo estancado en las playas, acabando con la pestilencia que esto genera y evitando que los livixiados (jugos tóxicos) se filtren en los mantos acuíferos.

También señaló que los procesos ya se han aplicado en 130 toneladas de sargazo en hoteles de Cancún, obteniendo favorecedores resultados respaldados por estudios científicos; de igual forma pretenden brindar el servicio integral al municipio de Solidaridad de donde se podría obtener composta para fertilizar áreas verdes, camellones y áreas deportivas.

Es importante mencionar que Bioma, la casa matriz de Geolife afiliada a la Cámara de Comercio Suizo-Mexicana, pertenece a la lista de mil empresas que ayudan al medio ambiente a través de Fundación Solar.