Tras el incremento de hospitalizaciones por casos de Covid-19, la Ciudad de México y el Estado de México regresarán a rojo en el semáforo epidemiológico nacional. El nivel de alerta actual es máximo de acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud (Ssa), el cual indica que la capital del país ya suma 273 mil 773 contagios confirmados y 15 mil 83 muertes por coronavirus.

Claudia Sheinbam, jefa de gobierno de la CDMX, afirmó esta mañana en conferencia virtual que se mantiene la emergencia por el incremento de casos del nuevo coronavirus; por ello, el color del semáforo epidemiológico en la Ciudad de México cambió a rojo, que hasta esta semana se mantenía en alerta.

Sheinbaum hizo un llamado a no hacer fiestas o reuniones y a continuar con el uso de cubrebocas, la sana distancia. La ampliación hospitalaria pretende disponer de 10 mil camas más, aunque sostuvo que el objetivo más importante es la prevención.

Por su parte, el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, recordó que, debido a la cercanía y la relación entre ambos estados, las medidas que se implementen en la capital serán en concordancia con aquellas en su entidad.

Resaltó que la ocupación hospitalaria sobrepasa el 75 por ciento en ambas entidades, por lo que se deberán implementar nuevas medidas para reducir el número de contagios, el cual está creciendo de manera “alarmante”.

A la conferencia también asistió el subsecretario de Prevención y Promoción, Hugo López-Gatell, quien reiteró que, debido a la temporada invernal, el gobierno federal esperaba un repunte en los contagios.

Debido a las consecuencias que podría traer el cierre total, las autoridades determinaron que se permitirá el desarrollo de actividades esenciales. Sin embargo, las que no sean parte de esta categoría permanecerán cerradas hasta el 10 de enero del próximo año.

De entre las actividades que se podrán llevar a cabo se encuentran:

Venta de alimentos sin preparar y preparados, pero únicamente como servicio de entrega a domicilio o para llevar.

Actividades relacionadas con la energía, el transporte, la manufactura, la salud, la construcción, las telecomunicaciones y el sector financiero.

Fabricación, comercialización y venta de medicamentos.

Talleres de reparaciones y refacciones.

Sectores tributarios, de seguridad, obra pública y agua.

Todas aquellas actividades que no figuren dentro de estas características deberán suspender sus operaciones. Sin embargo, incluso las permitidas deberán implementar las medidas de seguridad previamente proporcionadas por el gobierno.