Tras dos años de coordinar la Oficina de la Presidencia Alfonso Romo dejó su cargo, aunque el Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que seguirá siendo su principal enlace con el sector privado.

A raíz de esto, la Oficina de la Presidencia desaparecerá porque “ya no hace falta”; el Presidente de la República recalcó que con esto su administración aprovecharía para ahorrar, aunque añadió que Romo y su equipo no cobraban porque trabajaban de manera voluntaria.

“Es un hombre independiente, honesto, comprometido con las causas justas y, además, es mi amigo. Nunca olvidaré que fue el primero de los empresarios en adherirse al movimiento de transformación”, escribió el Mandatario Federal en sus redes sociales.

Por otro lado, Alfonso Romo tuvo algunos roces con miembros del gabinete durante la ejecución de su puesto.

Como con Carlos Urzúa quien era Secretario de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de López Obrador. Urzúa comentó en una entrevista que Romo trató de usar su influencia para apoderarse de la Secretaría de Hacienda y Economía, pero el presidente no lo dejó.

De igual forma se vio involucrado en polémicas con el ex secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo quien en un audio filtrado habló sobre cómo Romo le pidió ser más accesible con Grupo México porque la dependencia “presionaba” mucho a la empresa, la cual había derramado 40 millones de litros de sulfato de cobre en Río Sonora en el 2014.

Además, Toledo lo acusó de “bloquear” proyectos ambientales, de transición energética y de agroecología.