Tropiezos del tricolor Quintanarroense

Por: Normando Medina Castro


Pobre pueblo mexicano, educado en el egoísmo, domesticado para mendigar sus derechos, habituado a no pensar y a conformarse con maldecir y desquitarse con quien esté a su alcance que nunca son los verdaderos culpables de sus desgracias por quienes terminan votando en las elecciones para que todo siga igual o empeore. Pobre pueblo mexicano, tan rico en recursos naturales y tan a merced de la codicia y corrupción impune de los ricos y poderosos. En los Panamá Papers había ricos mexicanos. Ahora está en boga el escándalo de los Paradise Papers y también hay una gran cantidad de ricos mexicanos.

El modelo económico neoliberal asumido por el partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y sus satélites a quienes llaman aliados, se basa en la generación de riqueza en las cúpulas para que de allí baje a los demás niveles de la sociedad vista como una pirámide. Los indicadores macroeconómicos son lo único que les importa. El bienestar social vale un bledo. El bolsillo de los mexicanos, cada vez más vacío, no les interesa. Por eso los ricos y poderosos mexicanos seguirán recibiendo todo tipo de facilidades de los gobiernos, emanados de sus partidos cómplices, para seguir acrecentando su fortuna, aunque sus miles de millones de pesos los lleven a los paraísos fiscales y nunca bajan a los millones y millones de mexicanos sumidos en la pobreza, inseguridad y violencia.

La editorial de la edición del 7 de noviembre de La Jornada Maya da cuenta que la revelación de más de 13 millones de documentos sobre la actuación de la operadora de servicios Offshore Appleby, en los paraísos fiscales, puso al descubierto un vasto listado de políticos encumbrados y magnates que realizan operaciones financieras a través de esa empresa con oficinas en Bermudas, Islas Vírgenes, Islas Caimán, Guernsey, Isla de Man, Jersey, Mauricio y las Seychelles.

El sistema político mexicano presume que nuestro país, a pesar de todo, no ha dejado de crecer. Los indicadores macroeconómicos eso reflejan. Sin embargo, ese crecimiento sólo se ve en las enormes fortunas de los ricos y poderosos junto con la de algunos de sus cómplices divulgadores de su credo de mentiras. Pobre México, país de la opacidad, impunidad, corrupción y saqueo. Pobre México en donde, aunque se documenten actos de corrupción de políticos y magnates, no pasa nada. Los onerosos poderes, judicial y legislativo, son muy eficaces para proteger a los de la cima de la pirámide, aunque quien les paga es el pueblo mexicano en su inmensa mayoría sumido en la pobreza.

El PRI de Quintana Roo ya tiene dueño. Las debilitadas facciones que hacían ruido al interior, en su mayoría alimentadas por los ex gobernadores Félix González y Roberto Borge, ya fueron sometidas. El verdadero hombre fuerte del PRI en Quintana Roo, quien participará en el palomeo de los candidatos de ese instituto político es el ex gobernador Joaquín Hendricks Díaz. Se pasea orondo por los pasillos de poder priísta del estado y del centro del país como si nada debiera. Como si hubiera sido un buen gobernante. La percepción de la gente del centro y el sur de Quintana Roo, especialmente la de su natal Chetumal, es de que Joaquín Hendricks se hizo estruendosamente rico durante su fortuito gobierno. Lo acusan de fraudes multimillonarios, de los que como botones de muestra están la megaescultura de la bahía chetumaleña y el hotel-escuela construido en lo que fuera albergue del extinto CREA en una de las pocas playas de Cancún que por su ubicación no es afectada por los huracanes. La megaescultura aún no se concluye después de los gobiernos de Félix González y Roberto Borge. El hotel-escuela se convirtió en un “elefante blanco” a pesar de los millones de pesos que costó. En algún momento el gobierno federal mexicano junto con el ministerio de educación de Francia pretendieron instalar en ese lugar un Centro Nacional de Alto Turismo (Cenaltur) con una inversión cuantiosa y con la expectativa de poner a México a la cabeza en materia de capacitación turística al más alto nivel. Ese hotel-escuela terminó vendido al “mejor postor”, es decir, amigos, socios y prestanombres de Félix González Canto, tal como ha sido documentado y publicado en varios medios. Haber puesto a Félix González (quien encumbró al hoy preso en Panamá, Roberto Borge) como su sucesor en la gubernatura, es otro de los pecados que la clase política sureña no le perdona a Joaquín Hendricks. Ahora vuelve por sus fueros con deseos de reivindicarse. Lo dicen sus cercanos. La posible reivindicación del ex gobernador Joaquín Hendricks depende de que pueda extirpar cualquier influencia de su homólogo Félix González de la vida política quintanarroense. Hendricks Díaz lo puso y ahora quiere sacarse la espina.

Mientras eso ocurre, el ex gobernador cozumeleño, Félix González Canto, aprovecha sus últimos meses como senador y su influencia lograda regalando terrenos, patrimonio de Quintana Roo. Al parecer “consiguió” la delegación de la Sedesol en la entidad para Rosario Ortiz Yeladaqui, quien fue oficial mayor del gobierno de Roberto Borge y “puso cara” en la reducción de salarios, retiro de compensaciones y despido de numerosos trabajadores del Gobierno del estado. Precisamente un día después de su patética pelea a golpes con Julián Ricalde Magaña, en la comida de celebración del aniversario de Quintana Roo, en el centro de convenciones de Chetumal, Félix González subió a su Facebook una fotografía en la que destacaba su cercanía a la hoy flamante delegada de Sedesol.

Entre los probables candidatos a la presidencia municipal de Othón P. Blanco por el PRI se suma Luis García Silva, delegado federal de la Secretaría de Economía desde marzo de 2013. Su madre, Martha Silva es la actual directora general del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social. Su suegro es el empresario Norman Angulo Macliberty, también muy cercano al gobierno estatal de la alianza PAN-PRD y además amigo cercanísimo del ex gobernador priísta Joaquín Hendricks Díaz, quien en su gobierno siempre cobijó políticamente a García Silva que tiene 49 años y se ha mantenido en diversos cargos importantes a pesar de su limitada formación académica. Por su parte el Movimiento Regeneración Nacional decantó por Hernán Pastrana Pastrana, retirado de los cargos hace mucho, con 77 años de edad, para que lo abandere en el municipio capitalino relegando la juventud y el empuje de Luis Protonotario Sabido. El experimentado Hernán Pastrana fue presidente municipal de OPB 1978-1981. Ahora aspira al mismo cargo 36 años después. ¡Hasta la próxima!

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