Connect with us

Columnistas

TEMAS INDÍGENAS PARA LAS ELECCIONES 2019 EN QUINTANA ROO. Parte 2:

Published

on

Crecimiento económico

Visión intercultural
Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

Para esta entrega voy a asumir que en las elecciones de 2019, para conformar el Congreso Local de Quintana Roo, participarán candidatos con una formación sólida; es decir, ningun partido nominará improvisados o pagos de compromisos. Es un escenario muy endeble, pero optimista.

Quintana Roo es un mosaico de zonas económicas. El norte es, por mucho, reflejo de indicadores que a nivel nacional son de envidia como ingreso per cápita y el Índice de Desarrollo Humano. En segundo lugar lejano está el sur, con Chetumal, Bacalar y Mahahual como los mejor posicionados en indicadores de bienestar. En tercer, y mucho mas lejano, lugar está el centro del estado, especialmente José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, donde está la población indígena Maya mas alta del estado.

Es común encontrar en la literatura y en las conversaciones cotidianas la percepción de que en la zona centro del estado no hay condiciones culturales para desarrollar empresas y, por ende, crecimiento económico (véase el resultado de la encuesta que sobre discriminación hizo el INEGI, publicado en agosto de 2018). Esta percepción negativa es el resultado de una visión que sobre negocios tienen aquellos que así lo entienden. Esa visión es netamente de origen occidental y está sesgada.

Muchas culturas ancestrales desarrollaron estrategias exitosas de comercio y negocios. Los Mayas no fueron la excepción. Apenas el año pasado la Universidad de Colorado publicó un libro que se llama “El comercio entre los antiguos Mayas, investigación multidisciplinaria en Chunchucmil, Yucatán”. Por supuesto que las estrategias y conceptos detrás de este comercio exitosos para nada se parecen a los conceptos usados actualmente en las universidades y programas de gobierno que intentan hacer crecer la economía fomentando el número de negocios. Ya no digamos los problemas de reglamentos, usos y costumbres, que tampoco facilitan la creación, permanencia y crecimiento de negocios.

Sin recursos financieros difícilmente se alcanzará el desarrollo sostenible que la ONU ha planteado para el 2030. Por lo tanto, una vez mas, son las comunidades indigenas las que estarán en franca desventaja. Pero, ¿no habrá alguna otra forma de pensamiento, que guíe acciones y políticas que nos saque de este atolladero?

En un par de meses, cuando mucho, la editorial Springer publicará un libro con el título de “Manual para la prometida sostenibilidad”, editado por Satinder Dhiman de la Universidad de Woodbury en California. Uno de los capítulos de ese libro aborda el concepto de negocios interculturales. La investigación ahí descrita demuestra que el éxito de aquellos negocios o empresas, ubicadas en comunidades indígenas, que las hay –aunque muchos lo duden—se debe a que funcionan con base en los principios de su cultura. Al hacerlo su probabilidad de éxito es del 80%, pero cuando se alejan de esos principios, su probabildiad de fracaso es del 80% (valores aproximados).

Algunos de esos valores se refieren a trabajo de cooperación, no de competencia; liderazgo horizonal, no vertical; conocer de cerca al consumidor, no solamente confiar en planes de negocios, etc. La primera característica es cercana a la cultura maya, mientras que la segunda esreflejo del pensamiento occidental.

En otras palabras, si la capacitación para negocios, así como las políticas y apoyos que brinde el gobierno, se elejan de los principios de la cultura Maya, no habrá crecimiento económico por esa vía en las comunidades Mayas. Hay que cambiar el chip y crear uno que se adapte a las condiciones reales. Por supuesto que la tarea no es fácil, pero sería peor si nuestros políticos no se acercan a entender procesos sociales, resultado de investigación científica, para producir los cambios que se buscan.

El Centro Intercultural de Proyectos y Negocios de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo puede ofrecer modelos de negocios, con todo el paquete de capacitación y propuesta de políticas y apoyos, para aplicar el concepto de negocios interculturales. Entonces, ante la pregunta ¿no habrá alguna otra forma de pensamiento, que guíe acciones y políticas que nos saque de este atolladero? La respuesta es sí, los hay, pero requiere de una nueva generación de políticos que tenga la visión y formación acorde con los momentos de nuestra sociedad multicultural reclamando una mejor integración. La interculturalidad es la mejor respuesta, pero ¿tendremos tomadores de decisión preparados para ese reto o estaremos posponiendo el cambio? Lo sabremos durante y después de las próximas elecciones.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Columnistas

PARTICIPACIÓN INDÍGENA EN EL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO

Published

on

Visión Intercultural
Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

El próximo sábado 16 de marzo se llevará a cabo en Felipe Carrillo Puerto el Foro de Consulta para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024. La cita es a las 10:00 am en el domo doble de la colonia Cecilio Chí. Los 68 Pueblos Indígenas y el Pueblo Afromexicano, por primera vez estarán siendo convocados para contribuir desde su cosmovisión, necesidades y alternativas de solución, a la elaboración del PND.

Se trata de que el PND no solamente refleje necesidades y alternativas de solución desde una visión occidental, sino que también incorpore la visión indígena y afromexicana. Y no carece de sustento esta política. La población mexicana cuenta con 7.4 millones de hablantes de alguna lengua indígena, es decir el 6.5% de la población total. Adicionalmente, de acuerdo con el último dato del INEGI, casi 26 millones de la población total se autoadscriben como indígenas, viviendo en 64 mil 172 localidades. De acuerdo con la misma fuente, en la Península de Yucatán convivimos casi 4.8 millones de personas, de ellos el 54% se considera indígena o afromexicano. En Quintana Roo de una población total de casi 1.7 millones de habitantes fijos, casi el 45% se considera indígena.

La enorme presencia, aunque invisible para muchos, de indígenas se refleja en otros aspectos importantísimos para nuestro país. México es el 4º lugar en biodiversidad a nivel mundial, el 80% de esa biodiversidad (números redondos) está en territorios y manos indígenas; alrededor del 50% de las cuencas hidrológicas del país también están en territorios, manos y corazones indígenas. Si la biodiversidad del país ha subsistido por siglos se debe entonces al manejo que los indígenas hacen de sus recursos naturales.

No obstante, la enorme importancia de lo anterior no se refleja en las condiciones de vida de muchos indígenas o afromexicanos. Del total de población, mexicana en condiciones de pobreza, casi el 72% es indígena; si hablamos de pobreza extrema el 28 % es indígena mientras que el 7.6 % es no indígena. Claramente las condiciones y oportunidades de desarrollo no han sido las mismas para todos los segmentos de la población mexicana.

Pero la construcción del PND no solamente debe reflejar necesidades, que son importantes por supuesto, o alternativas de solución. También debe reflejar la cosmovisión de los indígenas para que el desarrollo sea acorde con esos valores. Debe hacerse visible esos valores, esa cosmovisión, esa forma de concebir el desarrollo desde lo local. El ejercicio del 16 de marzo otorga esa oportunidad. No solamente existe la posibilidad de entregar escritos para integrarlos al proceso, sino que también existe la posibilidad de participar en mesas de discusión con moderadores y relatores que son de la misma comunidad, de origen Maya, pero entrenados para tales actividades.

Por ejemplo, las palabras desarrollo, bienestar, derechos humanos, entre otras, como tales, como traducción directa, no existen en Maya. Por supuesto que cuando entramos al terreno de las ideas, de los conceptos, lo que encierra cada una de las palabras antes mencionadas si existe en la cultura, pero con otras palabras y con significados afines, pero no iguales. Ma’alob Kuxtal, se refiere a buen vivir; pero la idea de buen vivir no es exactamente solo lo material o lo económico, también es la paz, la espiritualidad, el respeto a los demás y a la naturaleza. Quizá con esa amplitud nacieron las palabras desarrollo y bienestar, pero con el tiempo y las malas prácticas, esas palabras perdieron su esencia, se pervirtieron. ¿Dónde está el respeto a los demás y a la naturaleza cuando no se hace la primicia cuando se construye una carretera o se rompen las instalaciones de agua y ahí se quedan por mucho tiempo sin reparar cuando se hizo un bacheo de calles? Y curiosamente le llamamos desarrollo a la construcción de esa carretera y ese bacheo. ¿Dónde está el ma’alob kuxtal cuando se politiza una obra que solo funciona para la foto del político, pero no cumple con las expectativas para lo cual se supone que se hizo? Por supuesto que hay diferencias de concebir las cosas, de cosmovisión; la práctica indica que debemos revalorar esa cosmovisión y sabidurías indígenas para enderezar muchas cosas que a todos nos afectan, seamos o no indígenas.

El PND que se construye con esta política de inclusión de la visión, necesidades y alternativas de solución de los grandes problemas que aquejan a la población indígena, tendrá un grupo de seguimiento social, comunitario, para que a quien le corresponda rinda cuentas. El PND permitirá re-direccionar o diseñar estrategias con un nuevo presupuesto. Este año 2019 será difícil, pero teniendo el instrumento y sabiendo con certeza de la voluntad política del Presidente, la probabilidad de mejorar las condiciones de los pueblos indígenas se incrementa a medida que pase el tiempo.

La invitación al foro es abierta a la población indígena. Ahí nos vemos para participar en la construcción de nuestro futuro en un mundo multicultural, pensando en un escenario de ganar-ganar para México.

Continue Reading

Columnistas

*VISIÓN DE ESTADO PARA UN PAÍS MÁS EXITOSO Y COMPETITIVO*

Published

on

DESPACITO Y BUENA LETRA

Russell CERÓN GRAJALES

En economía, una cosa es la competencia, y otra la competitividad.

La globalización, en sus vertientes actuales, ha pergeñado un concepto más completo y acabado de competitividad. Se trata de ser mejor no sólo respecto de los agentes similares del entorno propio, sino en extensión verdaderamente multinacional.

Los países no son ya feudos de sus empresas nacionales. Se compite, ahora, con otras del exterior.

La calidad, costo y eficiencia de variables trascendentes, como son el sistema financiero, económico, político y jurídico, entre otras, resultan decisivas para potenciar o demeritar la competitividad, tanto de las empresas como de los países.

En este marco, y conforme el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), diez son sus factores determinantes:

1. Sistema de Derecho confiable y objetivo.
2. Manejo sustentable del medio ambiente.
3. Sociedad incluyente, preparada y sana.
4. Macroeconomía estable.
5. Sistema político estable y funcional.
6. Mercados de factores (capital, mano de obra y energía) eficientes.
7. Sectores precursores de clase mundial (telecomunicaciones, transporte y sector financiero).
8. Gobierno eficiente y eficaz.
9. Relaciones internacionales benignas.
10. Sectores económicos con potencial.

Determinantes de competitividad no sólo de las empresas, sino de los países mismos. Por lo que la suerte de las variables no puede hacerse depender únicamente de la dinámica empresarial. La responsabilidad recae también, y en buena medida, en el sector gobierno y, en general, en la sociedad.

Y si como resultante de la interacción de tantos elementos componentes, puede la competitividad ser sintetizada como la capacidad de un país para atraer y retener inversiones y talento, habría que concluir en que la construcción de la antedicha plataforma, tendría que ser producto de la conjunta y armonizada operación de gobernantes, empresarios y sociedad.

El buen gobernante, para serlo, no tiene que haber sido exitoso empresario.

El empresario exitoso, no necesariamente se acredita como hombre de Estado.

El hombre de Estado sabe crear las condiciones para el justo desarrollo del talento empresarial.

El empresario que ignora o infravalora el arte y oficio de gobernar, es potencial devastador de la plataforma que incentiva y garantiza la buena operación competitiva.

El éxito del inversor privado es el éxito fiscal, financiero, económico y social del Estado.

El éxito competitivo del Estado es condición ‘sine qua non’ que favorece y estimula el espíritu inversor.

Todos necesitamos de todos.

Mirémonos en el espejo, y valoremos.

Capital de Quintana Roo, México, 27 de febrero, 2019

russellceron@hotmail.com

Continue Reading

Columnistas

*INJUSTAMENTE PERDIDA Y JURÍDICAMENTE RECUPERABLE: CLIPPERTON*

Published

on

DESPACITO Y BUENA LETRA

(Parte IV y última)

Russell CERÓN GRAJALES

Aunque no hay elementos directos de imputación, sí hay indicios e inferencias razonables que pueden formular la presunción de que José Yves Limantour, Secretario de Hacienda por 18 años en el régimen del Presidente Porfirio Díaz, influyó determinantemente en el compromiso de someter a arbitraje el caso de la isla Clipperton. Ello, en el marco de los numerosos arreglos financieros y negocios que Limantour había negociado con éxito en París desde 1889. De modo que el canje de ratificaciones habría tenido el móvil de garantizar a Díaz un exilio benévolo en Francia, después de su inminente renuncia a la presidencia en mayo de 1911.

Y fue precisamente en el contexto de la virtual caída del régimen, que el gobierno francés presionó al mexicano para una pronta ratificación del convenio. El General Díaz, que hasta entonces había defendido celosa y eficazmente la soberanía mexicana sobre la isla, firmó el 1 de mayo de 1911, cuando ya estaban en curso las negociaciones que versaban sobre su dimisión y cambio de gobierno, la ratificación del convenio. Siendo el 9 de mayo, el día en que se celebró silenciosamente el canje de ratificaciones en la cancillería.

La defensa arbitral de México se basó en las tesis siguientes:

 

  • Clipperton era parte ‘ab antiquo’ de la colonia española que, al separarse de España, constituyó México. En consecuencia, no era ‘res nullius’ de que pudiere apoderarse Francia en 1858.
  • En el supuesto de que hubiese sido ‘res nullius’, los actos de Francia no le dieron derecho, porque carecían de los requisitos del derecho internacional: posesión efectiva y permanente. De manera que México pudo adquirirla por ocupación en 1897, cuando cumplió tales condiciones. Además, el derecho de Francia se habría extinguido por el no uso.

 

Al fundar que la isla formaba parte de la colonia española, se probaba la identidad de aquélla con la llamada Isla de la Pasión, Médano o Médanos.

Para la mejor fundamentación de la postura mexicana, se requería del acopio de mapas, derroteros, bitácoras y documentos que la soportaran. Lo que resultó de difícil desahogo, dadas las circunstancias de grave trastorno político y social prevalecientes en nuestro país durante toda la etapa de tramitación del procedimiento de arbitraje; y que no favoreció una búsqueda más minuciosa y, por ende, una aportación más técnica, documentada y categórica.

Pero con todo, las evidencias eran múltiples, públicas y contundentes, y a pesar de ellas, Víctor Manuel III se despachó en pocas líneas los alegados derechos históricos de México sobre la isla Clipperton.

Tampoco puede dejarse de lado el debatiente y mundial entramado de intereses políticos y económicos de aquellos tiempos. Francia e Italia movían ficha en el geoestratégico mapa en disputa.

El laudo de 1931, sentenció que “De acuerdo con el estado actual de nuestros conocimientos, no se ha probado que esta isla, cualquiera que sea el nombre que le demos, haya sido efectivamente descubierta por navegantes españoles”. Expresión que, implícitamente, deja abierta la posibilidad de su revisión para cuando dichos conocimientos se perfeccionen y aclaren. Y tal es ya la ocasión.

Ahora que han surgido nuevos elementos y evidencias para impugnar la validez del laudo emitido, es posible y conveniente que México pida la revisión del caso, por existir pruebas definitivas que fundan la tesis de que la isla es histórica y jurídicamente mexicana. Más aún, tratándose de una resolución que no estuvo basada en derecho, y obedeció más a consideraciones de corte político.

En una época en que se está poniendo fin al colonialismo, Clipperton representa un atentado en contra de dicha política, por lo que este reducto colonial debe ser liquidado cuanto antes y entrar en negociaciones, para que la isla vuelva a su legítimo dueño: México.

 

Ciudad de México, 18 de febrero de 2019

russellceron@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

Continue Reading

Tendencias

A %d blogueros les gusta esto: