Connect with us

Columnistas

*INJUSTAMENTE PERDIDA Y JURÍDICAMENTE RECUPERABLE: CLIPPERTON*

Published

on

DESPACITO Y BUENA LETRA

(Parte IV y última)

Russell CERÓN GRAJALES

Aunque no hay elementos directos de imputación, sí hay indicios e inferencias razonables que pueden formular la presunción de que José Yves Limantour, Secretario de Hacienda por 18 años en el régimen del Presidente Porfirio Díaz, influyó determinantemente en el compromiso de someter a arbitraje el caso de la isla Clipperton. Ello, en el marco de los numerosos arreglos financieros y negocios que Limantour había negociado con éxito en París desde 1889. De modo que el canje de ratificaciones habría tenido el móvil de garantizar a Díaz un exilio benévolo en Francia, después de su inminente renuncia a la presidencia en mayo de 1911.

Y fue precisamente en el contexto de la virtual caída del régimen, que el gobierno francés presionó al mexicano para una pronta ratificación del convenio. El General Díaz, que hasta entonces había defendido celosa y eficazmente la soberanía mexicana sobre la isla, firmó el 1 de mayo de 1911, cuando ya estaban en curso las negociaciones que versaban sobre su dimisión y cambio de gobierno, la ratificación del convenio. Siendo el 9 de mayo, el día en que se celebró silenciosamente el canje de ratificaciones en la cancillería.

La defensa arbitral de México se basó en las tesis siguientes:

 

  • Clipperton era parte ‘ab antiquo’ de la colonia española que, al separarse de España, constituyó México. En consecuencia, no era ‘res nullius’ de que pudiere apoderarse Francia en 1858.
  • En el supuesto de que hubiese sido ‘res nullius’, los actos de Francia no le dieron derecho, porque carecían de los requisitos del derecho internacional: posesión efectiva y permanente. De manera que México pudo adquirirla por ocupación en 1897, cuando cumplió tales condiciones. Además, el derecho de Francia se habría extinguido por el no uso.

 

Al fundar que la isla formaba parte de la colonia española, se probaba la identidad de aquélla con la llamada Isla de la Pasión, Médano o Médanos.

Para la mejor fundamentación de la postura mexicana, se requería del acopio de mapas, derroteros, bitácoras y documentos que la soportaran. Lo que resultó de difícil desahogo, dadas las circunstancias de grave trastorno político y social prevalecientes en nuestro país durante toda la etapa de tramitación del procedimiento de arbitraje; y que no favoreció una búsqueda más minuciosa y, por ende, una aportación más técnica, documentada y categórica.

Pero con todo, las evidencias eran múltiples, públicas y contundentes, y a pesar de ellas, Víctor Manuel III se despachó en pocas líneas los alegados derechos históricos de México sobre la isla Clipperton.

Tampoco puede dejarse de lado el debatiente y mundial entramado de intereses políticos y económicos de aquellos tiempos. Francia e Italia movían ficha en el geoestratégico mapa en disputa.

El laudo de 1931, sentenció que “De acuerdo con el estado actual de nuestros conocimientos, no se ha probado que esta isla, cualquiera que sea el nombre que le demos, haya sido efectivamente descubierta por navegantes españoles”. Expresión que, implícitamente, deja abierta la posibilidad de su revisión para cuando dichos conocimientos se perfeccionen y aclaren. Y tal es ya la ocasión.

Ahora que han surgido nuevos elementos y evidencias para impugnar la validez del laudo emitido, es posible y conveniente que México pida la revisión del caso, por existir pruebas definitivas que fundan la tesis de que la isla es histórica y jurídicamente mexicana. Más aún, tratándose de una resolución que no estuvo basada en derecho, y obedeció más a consideraciones de corte político.

En una época en que se está poniendo fin al colonialismo, Clipperton representa un atentado en contra de dicha política, por lo que este reducto colonial debe ser liquidado cuanto antes y entrar en negociaciones, para que la isla vuelva a su legítimo dueño: México.

 

Ciudad de México, 18 de febrero de 2019

russellceron@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Columnistas

SIN MAÍZ NO HAY PAÍS. Sin conocimiento tradicional tampoco habrá maíz criollo.

Published

on

By

Visión Intercultural
Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

El pasado 29 de septiembre festejamos el Día Nacional del Maíz. Cinco días antes, en una sesión histórica e inédita, el Senado de la República publicó la aprobación de la fecha del festejo con una votación favorable de 112 Senadores, reconociendo así que el maíz es pilar de nuestra cultura mexicana. Entre los argumentos a favor se mencionaron: el maíz es un patrimonio nacional y mundial que se necesita conservar y mejorar; estamos hechos de maíz, lo llevamos en el corazón y el alma; uno de los grandes retos es encontrar el equilibrio adecuado entre el maíz criollo, originario, y la agricultura comercial; el maíz puede y debe ser la base para reactivar la economía del campo basado en un buen precio de garantía; la conservación, en el mejor sentido de la palabra, de la cultura de los pueblos originarios es la mejor forma para garantizar que la enorme diversidad de variedades de maíz en México también se conserve y se innove, creando nuevas variedades para adaptarse a las condiciones climáticas actuales.

Entender los procesos de aprendizaje e innovación del conocimiento, que tienen las comunidades indígenas que nos han legado el maíz, y un alto número de otros cultivos y beneficios, es clave en los deseos expresados por los Senadores. Si no reconocemos, entendemos y facilitamos la aplicación de esos procesos, es posible que en poco tiempo ya no tengamos maíces criollos, que solamente tengamos variedades híbridas, o, peor aún, los genéticamente modificados. Así perderíamos tanto la soberanía como la seguridad y la suficiencia alimentaria.

La decisión del Senado se dirige hacia un proceso aún mayor; el objetivo es la creación de una ley nacional que proteja los saberes indígenas, las variedades criollas y los sistemas de producción tradicionales, como elementos que explican la gran diversidad de maíz, y otros cultivos, que hoy nos hace sentir orgullosos. De hecho, el 24 de septiembre el Senado avaló la Ley de Fomento y Protección del Maiz Nativo. Esta decisión tiene historia que no hay que olvidar porque sin memoria no hay historia.

Desde el 25 de junio de 2007 inició en México una campaña promovida por mas de 300 organizaciones sociales, ambientalistas, de derechos humanos, de la mujer y de alimentación, entre otras. Ellos respondieron a un escenario previsto en el TLC, capítulo agropecuario, que implicaba la importación de maíz y frijol.

Con el enfoque neoliberal, dominante en ese entonces, era muy alta la probabilidad de que las importaciones de maíz y frijol no solo sustituyeran la producción interna, sino que de hecho establecían condiciones para la extinción de los cientos, y quizá miles, de variedades criollas que existen en México. Bajo estas condiciones, la movilización social era indispensable. La amenaza del cultivo en México de variedades de maíz genéticamente modificadas generó mucha mas conciencia social para proteger nuestras variedades criollas, no solo de maíz, sino de las decenas de especies y variedades que México ha aportado al mundo (tomate, aguacate, chile, etc.).

Se generó entonces la Campaña Nacional Sin Maíz no hay País, que aglutina a mas de 300 organizaciones a nivel nacional, que ha expandido sus actividades hacia la salud alimentaria y que desde 2009 ha promovido el 29 de septiembre como el Día Nacional del Maíz.

La protección y conservación del maíz criollo ha sido motivo de legislación en diferentes estados, algunos ejemplos son los siguientes. En Morelos, desde el 18 de diciembre de 2013, existe la “Ley de Protección y Conservación del Maíz Criollo en su Estado Genético”. Michoacán publicó el 1 de marzo de 2011 la “Ley de Fomento y Protección del Maíz Criollo Como Patrimonio Alimentario del Estado”. Tlaxcala hace lo propio el 18 de enero de 2011. Asimismo, en 2016 el CONACyT y la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados, dieron a conocer el Programa de Conservación del Maíz Criollo en México. Hace unos días el CIMMYT publicó el plan estratégico 2030 para maíz en México. Es decir, existen buenos antecedentes y condiciones que permitirían mejorar las leyes estatales y pensar en una legislación paraguas a nivel nacional. Hay condiciones hoy, como nunca, para lograr ese objetivo. La lucha de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País ha tenido bastante impacto.

Para la muy probable Ley de Protección al Maíz Nativo y la Soberanía, Suficiencia y Seguridad Alimentaria es indispensable, incorporar dos elementos que explican la diversidad de variedades de cultivos, no solo de maíz, que se busca proteger.

El primer elemento es reconocer que existe un alto nivel de conocimiento, altamente sofisticado, detrás de los cientos de variedades criollas. Conocimiento generado por poblaciones originarias y que se sustenta en su cultura. Entender, reconocer y potencializar –no desaparecer– las formas de aprendizaje e innovación de conocimiento que permitieron, y siguen permitiendo, esa riqueza genética, debe reflejarse en la legislación. Hay bastante información científica sobre este tema, esperando aplicarse y replicarse, útil para diseñar estrategias pedagógicas innovadoras, en educación desde nivel básico hasta nivel superior, especialmente para un enfoque intercultural.

Las variedades existentes se conservan in situ debido a que se cultivan en sistemas, como la milpa, diseñados ad hoc y respaldados por siglos de conocimientos y experiencia acumulada. Este es el segundo elemento. Los cambios en esos sistemas, y su manejo, como la incorporación de pesticidas o variedades no deseadas, pone en riesgo la conservación de las variedades criollas.

La protección de las variedades criollas pasa por el reconocimiento, protección y potencialización de las formas culturales de aprendizaje e innovación del conocimiento que tienen las comunidades originarias. Al extinguirse esas formas, con la sustitución de otras formas no afines a la cultura, también se extinguirán las variedades de plantas que queremos proteger. No lo olvidemos. ¿Estamos preparados para una Ley tan holística como lo ha sido la preservación del sistema de variedades criollas? Don Luis, quien en la comunidad de Divorciados sembró este año sus últimas semillas criollas en condiciones de sequía, desea que sí estemos preparados. Y millones como él.

Continue Reading

Columnistas

*FERVORES DE DEMOCRACIA Y POPULISMO* (Parte I)

Published

on

By

  1. RUSSELL CERÓN GRAJALES

 

 

El conflicto es parte del juego democrático.

 

El desacuerdo es legítimo. La polarización, no.

 

La democracia no necesariamente entraña el fin de todo conflicto. Más bien, y más allá del entramado de ideas y de estructuras que la sostienen, la democracia liberal vive y convive, por naturaleza, bajo el asedio de riesgos y peligros.

 

Pero, no obstante sus imperfecciones, el recaudo de bondades y oportunidades que la democracia liberal brinda, no tiene comparación alguna; máxime, si se sirve de un tejido de regulación eficaz y eficiente que motive la construcción de un distributivo y equilibrado desarrollo económico y social.

 

Tal es su atractivo, que los regímenes autoritarios suelen contradictoriamente pugnar porque se les reconozca como democracias.

 

El populismo, en cualquiera de sus orientaciones ideológicas, es el gran riesgo de la democracia liberal.

 

El que se esmera en dar la impresión de poder puntualmente cumplir con las inconclusas o frustradas ofertas de la democracia. El que brumosamente apela a valores democráticos, y se reviste de una suerte alterna de “democracia no liberal”.

 

Deslindando fronteras entre populismo y democracia, valdría decir que los populistas o demagogos comienzan por polarizar el clima político y social. Lo que implica la radicalización y deliberada demonización y culpabilización de la otredad: el universo que no coincide con sus calculados métodos y recursos. Y la consabida identificación de culpables favoritos, y el reproche fácil y sistemático contra ellos. Tan políticamente rentable.

 

La mesa puesta para una sofocante atmósfera de división y resentimiento, y larga mantelería para la manipulación y ocultamiento de deficiencias propias.

 

Si la crítica al adversario, al régimen político, al modelo económico; y la existencia del desacuerdo y el conflicto, son variables indisociables del juego democrático, la cuestión relevante tendría que ser: cómo un demócrata y un populista enfocan y procesan la diferencia, y cuál es el trato que dispensan al oponente.

 

Cierto es: el populismo necesita enemigos. La democracia, oposición.

 

 

Ciudad de México, 14 de octubre de 2019

russellceron@hotmail.com

 

Continue Reading

Columnistas

INGRESO A BACHILLERES O UNIVERSIDAD ¿CON O SIN EVALUACIÓN?

Published

on

By

Visión intercultural
Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com

El Presidente AMLO ha ratificado su posición de que los estudiantes deben ingresar a educación media superior y superior, públicas, sin examen de admisión (La Jornada, 2 de oct., 2019). Considera que estas evaluaciones son un mecanismo de exclusión ya que la educación es un derecho que debe garantizar el Estado. Argumenta que la realidad es que la poca disponibilidad de espacios es lo que justifica esas evaluaciones.

Obviamente ha habido reacciones. La misma fuente menciona, en otra nota, que la UNAM señala que aún no es viable aplicar una política como la que propone el Presidente, y que la ANUIES considera que la decisión está en el ámbito de la autonomía universitaria haciendo notar que sin el instrumento de evaluación de ingreso se corre el riesgo de una enorme deserción de estudiantes.

La evaluación al ingreso es un tema bastante complejo. En Finlandia, país de referencia por sus enormes logros académicos y desarrollo, donde la educación superior es gratuita, solamente el 20% de los estudiantes que se postulan a ingresar a una universidad, lo hace. En Singapur la educación superior no es gratuita, ingresa aproximadamente el 30%.

Son pocos los países donde no es requisito el examen de admisión, especialmente uno estandarizado, para estudiar en una universidad. Entre ellos están: Argentina, República Checa, Portugal, Polonia, Nueva Zelanda. En México están: Universidad Autónoma de la Ciudad de México, el TEC-Milenio y la UTEL (Universidad en línea).

Bajo el lema “Solo se puede mejorar lo que se puede evaluar” en 1994 aparece en el escenario de la educación mexicana la evaluación estandarizada, aplicada por el CENEVAL; se llama EXANI I, para media superior; EXANI II para superior; y EXANI III para posgrado. ¿Qué experiencias alternativas existen en Quintana Roo?

En el caso de la Universidad de Quintana Roo, creada el 31 de mayo de 1991, sus primeras generaciones fueron evaluadas por el College Board o la UNAM, no exactamente para determinar quien ingresa o no, sino para tener un diagnóstico de las condiciones académicas de los estudiantes. En 1994 inició la aplicación del EXANI II. Poco a poco en la UQRoo se fue implementando el modelo de puntaje obtenido en el EXANI II para decidir que estudiante era o no admitido en cada carrera. No se puso en duda la efectividad de la evaluación, fue una política pública. Se asumió que un puntaje alto se correlacionaba directa y significativamente con el aprovechamiento académico de los estudiantes y con la alta probabilidad de terminar exitosamente su carrera. La práctica arrojó otros datos.

Sin embargo, como en muchas instituciones de educación superior, cuando los estudiantes no fueron admitidos por no tener la puntuación exigida, surgieron presiones sociales y políticas, recomendaciones etc. No sé como lo resolvieron otros rectores, pero durante mi gestión, en 2003 hicimos un estudio para encontrar la correlación antes descrita; los resultados indicaron que el puntaje obtenido en el EXANI II no tenía capacidad confiable de predicción sobre el aprovechamiento académico de los estudiantes. Es decir, la misma probabilidad de éxito o fracaso tenía un estudiante de puntaje alto que otro con puntaje bajo en la evaluación de ingreso.

Pero los datos no se alineaban con la política pública y asumiendo que había varios factores que podrían afectar negativamente el desempeño del estudiante, por ejemplo, nerviosismo, o que el proceso de estandarización de la herramienta de evaluación necesitaba tiempo, decidimos que los estudiantes podrían tener dos oportunidades de presentar el EXANI II y usar el puntaje máximo para decidir si fuesen, o no, admitidos a la carrera de su elección. Esta medida redujo las presiones, pero no atendió el fondo del asunto. El número de estudiantes admitidos dependía del cupo y profesores disponibles.

En la UIMQRoo se implementó una sola aplicación del EXANI II, pero a partir de 2009 se complementó con otro instrumento elaborado internamente, se le conoce como Evaluación Institucional de Ingreso a la Universidad. El EVIIU se diseñó para detectar las ganas de los estudiantes para superar los retos académicos, sociales y económicos que enfrentarían para obtener un título universitario competitivo a nivel nacional. Reto nada fácil. El instrumento se complementó con la participación de un comité de admisión integrado por académicos, estudiantes administrativos y personas de la comunidad. El comité de admisión revisaba el proceso y ratificaba o discutía los resultados de alguno de los estudiantes; el resultado del EVIIU fue determinante en la decisión de admisión, el del EXANI funcionó para diseñar estrategias de atención a rezagos académicos.

El puntaje del EXANI de los estudiantes de la UIMQRoo, en la mayoría de los casos, no hubiera sido suficiente para ser admitidos en alguna otra universidad que haya establecido mil puntos como mínimo. Sin embargo, los resultados en la UIMQRoo, con una titulación del 100%, al menos el 50% de cada cohorte terminaba su carrera en los 4 años establecidos en el plan de estudios, con una empleabilidad mayor al 90% y con desempeños excelentes en posgrados del PNPC para los que decidieron seguir estudiando, permite afirmar que el modelo educativo es el determinante en el éxito académico y profesional de los estudiantes universitarios, no necesariamente el resultado de la evaluación de ingreso. La revista “Agroecología” de la Universidad de Murcia en España, vol. 11, núm.1, de 2016, páginas 75-82, presenta datos contundentes de esta afirmación.

En la UIMQRoo detectamos la tendencia de que aquellos estudiantes con puntaje menor a las mil unidades del EXANI II, tenían inclinación a la inducción como forma de aprendizaje. Los que obtenían arriba de mil puntos preferían la deducción. Esto es relevante desde el punto de vista de diseño de pedagogía.

Las personas tienen diferentes formas de construcción de conocimiento. El modelo educativo que entienda y atienda esta premisa y ofrezca opciones flexibles de estudios, muy posiblemente no necesite una evaluación para admitir estudiantes. ¿Podemos diseñar un sistema nacional en escuelas públicas, con estas premisas?

Continue Reading

Tendencias

A %d blogueros les gusta esto: