En Felipe Carrillo Puerto, cerca de cuatro mil personas que viven en 40 comunidades enfrentan una temporada de riesgo marcada por dos problemas recurrentes: caminos en mal estado y falta de refugios anticiclónicos suficientes. La advertencia es especialmente seria para localidades pesqueras como Punta Herrero y María Elena, así como para poblaciones de la zona maya expuestas a inundaciones.
Los testimonios de habitantes y representantes comunitarios coinciden en que una tormenta tropical o un huracán no solo pone en peligro viviendas y cultivos, sino también la posibilidad de evacuar a tiempo. En varias comunidades, las rutas de acceso se deterioran con las lluvias y pueden quedar intransitables, lo que complica la llegada de ayuda y el traslado de familias en caso de emergencia.
Un camino clave para las comunidades costeras
Para las familias de Punta Herrero y María Elena, el estado de la carretera representa un problema central. Desde la cabecera municipal hasta la costa hay cerca de 60 kilómetros, un trayecto que, de acuerdo con habitantes, se vuelve difícil o imposible de recorrer cuando empiezan las lluvias.
Además del aislamiento, un ciclón también puede detener actividades económicas que sostienen a la población local. La pesca se suspende y con ella cae una parte importante del ingreso familiar. A esto se suma la interrupción del turismo comunitario, que en la zona incluye paseos en lancha, observación de aves y oferta gastronómica.
“La rehabilitación del camino es la prioridad”, señaló Luis Javier Chan, subdelegado de Punta Herrero, al insistir en que la vía es indispensable para la vida cotidiana y para una eventual evacuación.
Inundaciones y refugios insuficientes en la zona maya
En el otro extremo del municipio, comunidades como Xhazil Sur, San Andrés, Mixtequilla, Chancah Derrepente, Chan Santa Cruz, Santa María Poniente y Naranjal Poniente enfrentan un riesgo distinto pero igual de grave: las inundaciones. Son zonas bajas donde ya se han registrado afectaciones severas en años anteriores, incluidas pérdidas de viviendas y cultivos.
Sin embargo, habitantes aseguran que el problema no se limita al agua. También señalan que no todas las comunidades cuentan con un refugio anticiclónico adecuado para resguardar a la población durante el paso de un fenómeno meteorológico.
Uno de los casos mencionados es Yaxchechal, ubicada en la zona norte de Los Chunes. Don Clementino Chan Cab explicó que la comunidad, de cerca de cien habitantes, solo dispone de una pequeña aula del CONAFE de cuatro por cinco metros, espacio insuficiente para albergar a niños, adultos mayores y familias enteras durante una emergencia.
La experiencia de huracanes anteriores sigue presente
El recuerdo de ciclones pasados sigue muy vivo entre los pobladores. Don Clementino recordó daños causados por fenómenos como Gilberto, Roxana e Isidoro, y advirtió que un huracán puede destruir casas, afectar cultivos y dañar árboles de la selva, lo que retrasa la recuperación comunitaria.
También subrayó que evacuar no es sencillo en comunidades rurales: implica dejar atrás animales de traspatio y enfrentar la incertidumbre de no saber si habrá un sitio seguro al cual llegar.
Mientras tanto, Protección Civil Municipal informó que el municipio cuenta con 16 refugios urbanos con capacidad para dos mil 500 personas, siete albergues urbanos para mil 470 y refugios rurales distribuidos en 10 rutas con espacio para 23 mil 760 personas. Aun así, los testimonios de las comunidades muestran que la capacidad anunciada no siempre se traduce en una cobertura suficiente o accesible para todos.
Entre los avisos oficiales y el monitoreo de la temporada de ciclones, la demanda de fondo sigue siendo la misma: caminos transitables y refugios seguros para proteger a la población más expuesta.
Conclusión
La temporada de ciclones pone en evidencia una necesidad urgente en Felipe Carrillo Puerto: infraestructura básica que permita evacuar a tiempo y resguardar a la población en condiciones seguras. Para las comunidades más aisladas, la prevención depende tanto del monitoreo oficial como de soluciones concretas en caminos y refugios.



