La delegación de Quintana Roo concluyó su participación en la Paralimpiada Nacional CONADE 2026 con un balance de 56 medallas, resultado que la ubicó en el puesto 18 del medallero general, por debajo del sitio 14 alcanzado en la edición anterior.
El registro estatal quedó integrado por 17 oros, 19 platas y 20 bronces. En comparación con 2025, cuando el estado reportó 78 preseas, la caída fue de 22 medallas en total y de ocho oros menos, de acuerdo con los datos disponibles.
Una baja que obliga a revisar procesos
Más allá de la diferencia numérica, el resultado abre la discusión sobre el seguimiento al deporte adaptado en la entidad. El desempeño de las y los atletas refleja esfuerzo individual y trabajo de preparación, pero también pone sobre la mesa la necesidad de revisar planificación, acompañamiento técnico y condiciones de apoyo institucional.
El descenso en el medallero no borra los logros alcanzados por la delegación, pero sí ofrece un punto de partida para evaluar qué áreas funcionaron mejor y cuáles requieren fortalecerse rumbo a próximas competencias nacionales.
Paratletismo y paranatación, las disciplinas más productivas
El desglose por disciplina muestra que el paratletismo fue el mayor aportador para Quintana Roo, con 29 medallas: siete de oro, nueve de plata y 13 de bronce.
La paranatación siguió como la segunda disciplina con mejores resultados, al sumar 14 preseas: ocho doradas, cuatro de plata y dos de bronce.
También destacó la paradanza deportiva, que aportó 10 medallas, mientras que powerlifting sumó una presea de oro y boccia contribuyó con dos bronces. En conjunto, estas cinco disciplinas concentraron la totalidad de las 56 medallas registradas por el estado.
Mirada hacia adelante
El resultado deja un mensaje claro: el talento deportivo sigue presente, pero necesita condiciones más sólidas para sostener o mejorar su rendimiento en el nivel nacional. La comparación entre ediciones permite dimensionar los avances y también identificar retrocesos.
Para las autoridades deportivas, el siguiente paso será analizar el desempeño por disciplina, reforzar el seguimiento a los atletas y revisar las estrategias de preparación. Para los deportistas, el balance confirma que su participación sigue siendo fundamental para el deporte adaptado de Quintana Roo.
En una competencia de este nivel, cada medalla cuenta, pero también lo hacen la continuidad del trabajo, la formación y el respaldo que reciben las y los atletas durante todo el ciclo deportivo.
Conclusión
La actuación de Quintana Roo en la Paralimpiada Nacional CONADE 2026 confirma la vigencia de su talento en el deporte adaptado, pero también deja claro que el siguiente reto será convertir ese potencial en resultados más sólidos y consistentes mediante una mejor planeación y respaldo institucional.



