Tras la salida del ejército americano de Afganistán, grupos talibanes comenzaron la toma de la capital Kabul, ocasionando que decenas de miles de personas sean desplazadas forzosamente de sus hogares a raíz de los avances de los fundamentalistas, quienes acaban de proclamar el cambio de nombre del país a “Emirato Islámico de Afganistán”.

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, ha renunciado y ha entregado el poder a los Talibanes, quienes han declarado que toda persona de Afganistán o extranjera debe salir del país, y los que se queden deberán apuntarse para pertenecer a dicho grupo.

De igual manera han liberado a más de 5 mil prisioneros de una cárcel de máxima seguridad, donde muchos de ellos cumplían condenas desde hace 20 años cuando Estados Unidos arribó al país. Entre ellos han sido liberados miembros de Al-qaeda.

Por su parte Rusia ha mencionado que no evacuará su embajada en Afganistán. España ha pedido a sus ciudadanos que abandonen inmediatamente el país y han evacuado a sus diplomáticos. Alemania comenzará a evacuar a sus ciudadanos lo más pronto posible.

Miles de iraníes se reunieron frente a varios departamentos de gobierno de Irán para protestar en contra de que los Talibanes se queden en Afganistán.

En un giro inesperado el gobierno de los Estados Unidos ha empezado a retirar a todos sus diplomáticos. El presidente Joe Biden declaró que si los talibanes atacan a las tropas estadounidenses mientras avanzan con los planes de salida de Afganistán, “la presencia estadounidense se verá rápida y la respuesta será contundente, a lo que llamó “una fuerza devastadora si es necesario”.

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