NORMANDO MEDINA CASTRO Profesor y Periodista Ex Director de SQCS Ex Director del IEA.

La gobernanza, la prevalencia de sus proyectos y prioridades, el desmantelamiento del andamiaje que fue creado por los gobiernos neoliberales para restarle poder y facultades al gobierno, entre otros aspectos, buscará la 4T en las elecciones para la renovación de la Cámara Baja del Congreso de la Unión, cuya campaña electoral arrancó el domingo 4 de abril pasado.

Si la mayoría de los votantes considera que el país estaba mejor antes del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y que la visión de sus opositores del PRI-PAN-PRD agrupados en la Alianza Va por México es la que prefieren, entonces se dará de nuevo poder a quienes fueron derrotados en 2018, ya que se eligen además de las 500 diputaciones federales, 15 gubernaturas, 30 congresos locales y los presidentes municipales de 30 Estados.

En estas elecciones del próximo seis de junio hace su presentación pública, abierta, social, el PRIAN-RD mencionado muchas veces por AMLO, y negado otras tantas, merced al activismo político del acaudalado empresario Claudio X. González, cercano al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, al igual que su padre del mismo nombre.

La Cámara de Diputados del Congreso de la Unión se integra por 300 integrantes elegidos por mayoría relativa en los distritos correspondientes, y la suma de 200 diputaciones por representación proporcional que en este proceso han causado discordia y disputas previas debido a que el INE modificó las reglas de distribución que se habían usado en ocasiones anteriores.

El PRI presidido por Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, el PAN de Marko Cortés y el PRD de los Chuchos que encabeza actualmente Jesús Zambrano van con candidatos comunes en 219 distritos federales, con el visto bueno del Instituto Nacional Electoral, de los cuales Acción Nacional designó a 72, el Revolucionario Institucional a 77 y el Partido de la Revolución Democrática a 70.

La oferta de la oposición para las diputaciones federales como han expresado sus dirigentes es llegar a la Cámara Baja del Congreso de la Unión para hacer “contrapeso” a las decisiones presidenciales, lo cual implica obstaculizar los proyectos y programas de López Obrador, muchos de los cuales como las becas a los jóvenes y demás ayudas sociales las consideran inadecuadas y asistencialistas, ya que preconizan y defienden el apoyo a las grandes corporaciones nacionales y extranjeras.

La lucha electoral se dará también en el terreno de la legalidad y la legitimidad. Legal es todo lo que está permitido o refrendado por una ley, lo cual da lugar a comportamientos legales. En tanto que la legitimidad se refiere a seguir el camino correcto, justo, auténtico, moral y ético que debería fundamentar las leyes. La voluntad popular es soberana en las democracias, eso es legal y legítimo.

En lo local

Es interesante la actitud resiliente de la activista social Mildred Ávila Vera, quien ha hecho un muy buen papel como diputada federal por Morena, pero no se le dio la oportunidad de buscar su reelección y designaron como candidato Morenista de la alianza Juntos Haremos Historia por Quintana Roo en el distrito 3 al actual diputado local Alberto Batun. Sin desgastarse en lamentaciones, quejas o reclamos, se ha dedicado a hacer lo que hace siempre, que es interactuar positivamente con la sociedad, lo cual le ha dado un muy respetable capital político valioso en decisiones trascendentales. En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño Estado.

¡HASTA LA PRÓXIMA!
profenor1960@hotmail.com

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