De los 6 mil usuarios de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Quintana Roo, en los dos últimos años solo el 10% han logrado liquidar su adeudo con la paraestatal, una situación que provoca un déficit en las finanzas de Estado por más de 110 millones de pesos.

Desde el 2018 se han aplicado una serie de estímulos con el fin de regularizar a los morosos, pero esto se ha vuelto imposible pues el adeudo ya es prácticamente impagable.

Muchos usuarios han dejado de pagar los meses del servicio haciendo que la deuda promedio pendiente ante CAPA sea de 10 mil pesos tras casi 24 meses de morosidad. Aunque muchos usuarios piensan que lo que aparece en el recibo es su adeudo, la realidad es que a esa cantidad se le tiene que agregar los gastos de ejecución, actualizaciones, multas y recargos ante la Dirección de Recuperación de Adeudos y Ejecución Fiscal (Draef).

De acuerdo con la dependencia antes mencionada, la actualización del cobro, por ejemplo, implica sumar 980 pesos a la deuda inicial. Los gastos de ejecución, es decir, la notificación domiciliaria, representa un cobro extra de 580 pesos. Por multas y recargos se cobran otros 7 mil pesos. En total, estos gastos representan un pago extra de aproximadamente 9 mil pesos a la deuda del servicio.

En dos años solo 600 usuarios de los 6 mil que se mantienen en cartera vencida han logrado salir de ella, si bien se ofrece la opción de convenio de pago, para acceder a este beneficio es necesario dejar al menos el 20% de la cantidad total que se debe, mientras que el resto se puede pagar en 36 mensualidades fijas.

Pese a esto un segundo problema es que, para lograr el convenio, es necesario dejar un artículo en garantía que represente al menos tres veces el valor de la deuda. En el caso antes referido, sería una prenda o bien cuyo valor sea de al menos 30 mil pesos. Si el usuario incumple con el pago, su prenda será embargada.

Por esta razón la gran mayoría de los usuarios prefieren no realizar convenios y seguir cargando con su adeudo.

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