El Senado de México aprobó la noche del miércoles 9 de diciembre las reformas a la ley de Seguridad Nacional para limitar en el territorio las competencias de los agentes extranjeros de agencias como la DEA o el FBI, quienes “únicamente” desarrollarán “actividades de enlace” para intercambiar información con las autoridades mexicanas.

En la conferencia matutina del 8 de diciembre, el jefe del ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador, consideró que no existen reglas claras en relación con lo que puede hacer o no los agentes extranjeros.

La propuesta, fue aprobada finalmente con 71 votos a favor, 21 en contra y una abstención, en medio de las críticas de la oposición, que han calificado la medida como un “berrinche” a causa de la reciente detención en suelo estadounidense del exministro de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos.

La reforma da cabida a la posibilidad de que los agentes extranjeros puedan ser sancionados penalmente bajo el marco jurídico mexicano, ya que no tendrán “ninguna inmunidad en caso de incurrir en la comisión de delitos o infracciones”, así como por infringir las disposiciones normativas que les prohíben el ejercicio de funciones reservadas a las autoridades de México.

El texto decreta que las agencias extranjeras deberán operar en México bajo un tiempo definido y previa autorización, del mismo modo que están obligadas a hacer partícipes a las autoridades mexicanas de la información que recaben en el ejercicio de sus funciones, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Deja una respuesta